24 de marzo 2000

URNG, de las armas a las urnas

Guatemala


RODRIGO Asturias, secretario general del partido URNG. Como "Gaspar Ilom" fue comandante de la Organización del Pueblo en Armas (ORPA).
Rodrigo Asturias, conocido también como comandante Gaspar Ilom, nació en la ciudad de Guatemala y es hijo de Miguel Angel Asturias, premio Nobel de Literatura. Tiene 59 años. Realizó estudios de derecho en la Universidad de la Plata y de economía en la Universidad Autónoma de México.

Ha dedicado su vida a la lucha revolucionaria desde los años 60. Participó en el primer levantamiento armado en 1962, por ello fue enjuiciado y estuvo en la cárcel. Al salir fue deportado a México, donde estuvo siete años exiliado y donde fue gerente general de la editorial Siglo XXI.

En 1971 se incorporó de nuevo a la lucha en su país y es fundador de la Organización del Pueblo en Armas -ORPA-, de la que fue comandante en jefe hasta su disolución en 1997.

Co-fundador junto con Rolando Morán y Pablo Monsanto de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca -URNG- y miembro de su Comandancia General hasta la firma de la paz en 1996.

En su calidad de miembro de la Comandancia General estuvo presente y participó en la conducción de la negociación a lo largo de todo el proceso de paz de Guatemala. En la actualidad es secretario general adjunto del partido político URNG. Fue jefe del comando de campaña de la Alianza Nueva Nación durante las últimas elecciones celebradas en Guatemala.

Es autor de varios libros y numerosos trabajos sobre temas ideológicos, políticos, organizativos y militares. Ha sido invitado como expositor en varias universidades europeas y latinoamericanas y participado en muchos eventos sobre solución de conflictos. La entrevista de PF con Rodrigo Asturias, es la siguiente.

Comandante Gaspar, cuéntenos ¿en qué momento se conforma URNG? ¿Cuál era la situación política que se vivía en el país?

"URNG empieza a gestarse durante el año 1980. Tuvimos contacto con las máximas direcciones de cada una de las organizaciones político-militares y vimos que era una necesidad histórica la unidad del movimiento revolucionario. Empezamos a trabajar en busqueda de esa unidad conscientes de que era una necesidad histórica. La dispersión era el principal punto débil del movimiento. El momento político era promisorio y empezábamos a salir de la etapa de reflujo que habíamos vivido a principio de los 70. La conformación de URNG en 1980, su proclamación en 1982 y su consolidación en 1984 permitieron enfrentar las más grandes ofensivas del ejército, fortalecernos como perspectiva y llegar a iniciar y culminar un proceso de negociación largo y complejo.

Visto en retrospectiva, sin duda, que sin la unidad que logramos y fuimos desarrollando nada de esto se hubiera conseguido.

URNG fue en ese entonces el crisol de las mejores voluntades y el campo donde florecieron los mejores esfuerzos. Pese a las más grandes adversidades logró mantener la lucha y llevarla a una culminación digna y consecuente".

¿Y cómo se da dentro de URNG el proceso de asumir la negociación ya no como un elemento táctico, sino como un elemento de la estrategia?

"Es a partir que vemos que es posible el camino de la negociación, sobre todo, después de definir que la negociación no era capitulación sino la búsqueda de la solución a las causas que motivaron el conflicto armado.

No se puede decir en qué momento cambió el carácter de la negociación. Es a partir de sucesivas etapas que se va afirmando ese camino. En la medida que lo transitábamos lo enriquecíamos".

¿Cuáles grandes obstáculos encontraron en el camino? ¿Cuáles fueron los retos que tuvo el movimiento revolucionario que ir venciendo dentro de este nuevo escenario?

"El obstáculo más serio, de carácter externo, estaba en la concepción de negociación que tenían el gobierno y el ejército. Al principio, y por eso en el 87 no se puede iniciar el proceso de diálogo, pretendían nuestra rendición. La interpretación que le daban al Acuerdo de Esquípulas II era eso.

Es el obstáculo más fuerte que nos llevó tres años empezar a superarlo, aunque estuvo presente a lo largo de toda la negociación. Hubo momentos críticos en que surgía esa tendencia o buscaban la forma de querer invalidar la agenda de la negociación.

A nivel interno fue el ir comprendiendo el sentido y perspectiva de la negociación. Para ello hubo que hacer un intenso y sostenido trabajo de explicación interna. Existían, como era lógico, muchas desconfianzas y grados de oposición al camino de la negociación. Pero el contenido de los Acuerdos y el avance del proceso ayudó a que se asumiera plenamente esta estrategia".

¿Cómo se percibía dentro de la sociedad civil la negociación?

"La sociedad civil era más fácil que entendiera el proceso de negociación. Creo que fueron los encuentros de diálogo los que desataron la dinámica. Cuando nos encontramos con los partidos políticos, con los empresarios, con el sector religioso, con el sector popular, y el multisectorial, se vislumbra y se hace una definición del proceso de paz.

La sociedad civil y el movimiento popular se va desarrollando a lo largo del proceso y adquiriendo otras visiones sobre los problemas y posibles soluciones".

Estamos hablando del final de la negociación, a las puertas de la firma de paz, ¿el ejército tenía una posición diferente, más flexible?

"Absolutamente, ya habían cambiado. En diez años ya tenían otra visión estratégica hasta llegar a asumir la negociación como una necesidad para ellos mismos, y sobre todo como una necesidad para el país".

¿Cómo llega URNG a la firma de la paz? ¿Cuáles son las expectativas que tiene? Porque la firma de la paz implica también el regreso de mucha gente, de ustedes mismos, al país para iniciar la nueva etapa.

"Yo creo que el final de la negociación es una combinación de muchos esfuerzos y URNG llega, en una situación de gran alza. La firma de la paz significa uno de los momentos de mayor convocatoria y de mayor expectativa a nivel de la sociedad.

Aunque internamente, abre una etapa de gran incertidumbre, precisamente por lo que venía la incorporación. Eso ocasiona un problema muy serio del cual no se termina de salir, produce sentimientos muy encontrados, en muchos casos de frustración. Ese es un factor interno dentro de URNG. Y el factor externo es el desafío de la construcción de la nueva fuerza política y la inscripción del partido".

¿Cómo se inicia el trabajo de la legalización de URNG en un nuevo escenario, bajo nuevos retos, con todos estos problemas que señala?

"Se da en condiciones muy difíciles, diría que adversas. Confluyen dos procesos de carácter histórico que no son fáciles y que al juntarlos en el tiempo se tornan más complejos.

Uno es el proceso de incorporación con todo lo que eso significa de inestabilidad, de incertidumbre, de dispersión. El otro es la construcción de un solo partido con la disolución de las cuatro organizaciones.

La legalización era mucho más difícil de lo que suponíamos en cuanto a trámites y a toda una nueva situación en la cual no teníamos experiencia. Esas han sido las dos dificultades más grandes en cuanto a la conformación de esa nueva estructura, de las estructuras que se estaban generando".

Llegamos al punto de que el partido ya está inscrito, ustedes son ya formalmente un partido político legal ¿cómo está URNG en ese momento?

"El primer gran desafío fue inscribir al partido. Y el segundo llevarlo a una contienda electoral. Eso requiere un salto en el carácter y responsabilidad del partido. Supone también un gran riesgo. Así es como se vieron las ventajas que daría su participación electoral y el riesgo que era poner a prueba la capacidad de convocatoria, movilización y organización que tuviera el partido.

Fue un gran acierto haber visualizado la participación electoral buscando la proyección de una alianza, lo cual ha sido coherente con la historia de URNG, la búsqueda de una gran alianza para llevar adelante un programa de transformación como está planteado en los acuerdos de paz. Entonces, el partido logra inscribirse, pero simultáneamente genera una alianza con otros sectores políticos, revolucionarios y democráticos de Guatemala para presentarse a la campaña electoral con un candidato que pudiera tener una mayor amplitud en la convocatoria.

Con ese esquema URNG participa en la campaña y coadyuva de manera importante a que la alianza se fortalezca".

¿Cuáles son esas organizaciones políticas con las cuales URNG logra hacer alianza?

"El partido DIA, el Frente Democrático Nueva Guatemala (que después tuvo una escisión pero un grupo de dirigentes sigue dentro de la alianza) y otra conformación política que se llama UNID. En base a esos cuatro agrupamientos se conforma la alianza y se busca una participación igual en todo el trabajo. Pero en la práctica eso no fue así, hubo disparidad en la participación de acuerdo a los grados de desarrollo de cada una de las agrupaciones y tuvimos dificultades en la conformación de las candidaturas que fue un elemento que retrasó la campaña.

La alianza se conforma en base un programa de gobierno, una declaración de principios y la creación de organismos unificados para la campaña electoral".

¿Cuál es la valoración que ustedes hacen de los resultados?

"El balance ha sido muy positivo, se generó una expectativa, la candidatura fue bien aceptada y logramos colocarnos como tercera fuerza política. Hemos construido una base muy real y muy objetiva para dar un nuevo salto y convertirnos en una alternativa de poder y ganar las próximas elecciones.

Precisamente esos son los temas fundamentales que se están definiendo en estos días con la visión de que en la alianza participen otros sectores, otras fuerzas políticas y también personalidades significativas".

¿Y cuáles serían los elementos para convocar esa gente, los puntos para buscar su participación?


RODRIGO Asturias hablando en un mitin en Guatemala.
"Tenemos lo que es la declaración de principios de la alianza como un elemento central y el planteamiento de un plan de gobierno que ya presentamos, sobre el cual se tiene que trabajar para irlo actualizando. Esos serían los grandes puntos de confluencia. La definición de principios de la alianza es convocar a todas las fuerzas progresistas y democráticas del país y a las fuerzas políticas que no hayan tenido vinculación con los regímenes militares y los regímenes represivos, o que no tengan responsabilidades de ese tipo. Hay una gran amplitud de convocatoria para todos los sectores".

Las elecciones las ganó un partido de derecha: el FRG. Además de ser un partido de derecha, el líder de ese partido es alguien que estuvo ligado a las partes más oscuras y terribles de la guerra en Guatemala. ¿Cómo piensa trabajar URNG ahora a partir de que se ganaron diputaciones en el Congreso y alcaldías? ¿Cuál es el trabajo que le toca a la alianza?

"Hay que recordar las posiciones que fijó la alianza; después de la primera vuelta sacamos una declaración diciendo que no apoyaríamos a ninguno de los dos candidatos que quedaban en la medida que no significaban una opción para el pueblo. Después gana el FRG, pero no gana por ser un partido de derecha ni porque lo encabezara Ríos Mont, sino porque lanza un buen candidato que logra capitalizar todo el descontento que había generado el PAN que era mucho más de lo que se suponía, lo que capitaliza y articula con un discurso populista y consigue plantearse como una alternativa.

Eso crea una situación nueva en el país frente a la cual la alianza ha determinado que hará una oposición constructiva. El presidente Portillo ha dicho que cumplirá los acuerdos de paz. Nosotros estaremos vigilantes y apoyaremos todo en esa dirección porque obviamente son cuestiones fundamentales, esenciales, que significan mejoras para la sociedad guatemalteca. Si eso es así lo apoyaremos, si no es así lo criticaremos y lo combatiremos fuertemente. Entonces la nuestra es una posición muy realista sobre puntos concretos de lo que haga o deje de hacer el gobierno.

Para la Alianza Nueva Nación es una posibilidad de mostrarse como una fuerza, como una alternativa real distinta a las fuerzas que tradicionalmente han gobernado Guatemala, en los últimos 50 años".

Usted mencionaba el desgaste que sufrieron el gobierno de Alvaro Arzú y el PAN y que el FRG logró capitalizar. ¿Cómo están los acuerdos de paz? Se sabe que hubo muchas cosas que no llegaron a cumplimiento, que están ahí paradas y que son cuestiones medulares para que se cumplan ciertas cosas, para que se sienten ciertas bases, ¿cómo ven ustedes ahora la situación de los acuerdos de paz?

"El gobierno del PAN realizó cosas importantes como fue la firma de la paz, inicio de la finalización del conflicto interno en la cual URNG tuvo una parte fundamental. El gobierno de Arzú creó una institucionalidad de paz y generó algunos de los acuerdos. Pero dilató con el objetivo de no cumplirlos, los acuerdos fundamentales: la reforma fiscal que es esencial para el proceso de paz y el desarrollo del país quedaron pendientes y son los temas que hay que ver su cumplimiento. No se realizó la reforma electoral que era otro aspecto de la democratización, impidieron y bloquearon la aprobación de las reformas constitucionales que también eran cruciales para el proceso de paz, no se impulsaron las reformas al sistema de justicia que se habían planteado, de manera que esos puntos no avanzaron en el cumplimiento del acuerdo socioeconómico, en particular el problema de la tierra. Son temas fundamentales que quedaron congelados porque no han tenido cumplimiento. Ahora es el desafío de conseguir la implementación del contenido de esos acuerdos en los próximos dos o tres años".

¿Y cuál sería la estrategia a seguir que garantice que este gobierno va a retomar estos acuerdos que no cumplió el gobierno del PAN?

"No se puede garantizar el cumplimiento de los acuerdos porque depende de la voluntad política del gobierno. Pero a partir de las afirmaciones que ha hecho el presidente de su voluntad de cumplirlos se tiene que plasmar un nuevo cronograma que puntualice la secuencia de cumplimiento de todos los acuerdos no implementados".

¿No se corre riesgo de que los acuerdos de paz se diluyan en el tiempo?

"No, yo creo que se pueden diluir si no se hace esta nueva calendarización o si se abre discusión ignorando los puntos que tienen acuerdos de solución concensuados que están expresados en los acuerdos de paz. De manera que si se retoma el camino de la recalendarización de los compromisos pendientes no hay riesgo de que se diluya el proceso de paz".

Estamos enterados que en el actual gobierno de Alfonso Portillo hay miembros de URNG. ¿Esto es parte de alguna estrategia de URNG de participar en el gobierno de Portillo?

"Bueno, es cierto que algunos miembros del gobierno participaron en el pasado, hace muchos años, dentro de URNG pero por diferentes razones salieron. De manera que no se puede hablar de que sean representativos de URNG. Por otra parte, están actuando a nivel personal, no forman parte de alguna agrupación de Izquierda, son personalidades que fueron de Izquierda y que están actuando en este gobierno. De ninguna forma hay un compromiso de URNG con el gobierno en esa dirección. Son decisiones particulares del presidente Portillo y esos ex miembros de URNG".

¿Ustedes cómo ven esa participación de esta gente que en su momento fue URNG, lo ven como algo positivo?

"Nosotros estamos a la expectativa, habrá que juzgarlos por lo que hagan en el gobierno y las actitudes que tomen respecto a lo que haga el gobierno. No anticipamos opinión, será la práctica la que determine qué papel jugaron o no jugaron".

¿Cuáles son las expectativas de la alianza, cómo va a enfrentar URNG estos cuatro años para llegar a las próximas elecciones y anotarse el triunfo?

"Teniendo claro de que se nos ha abierto la posibilidad real de convertirnos en la fuerza principal de Guatemala y ganar las próximas elecciones, la ANN y URNG tienen que desarrollar un trabajo sistemático para fortalecer y ampliar sus estructuras y tener mayor penetración en base a un análisis del cuadro electoral. Tener mayor incidencia y estar en las mejores condiciones para dar una batalla electoral. La anterior campaña nos dejó una muy rica experiencia, tanto de éxitos como de errores que tenemos que tomar en cuenta para fortalecer nuestro trabajo. Por otra parte, la alianza tiene que hacer un gran esfuerzo de mayor amplitud, de mayor convocatoria y sobre todo tener una posición muy beligerante en la vida política. Confiamos hacer esto a través de la presencia de la alianza, a través de la bancada de diputados en el Congreso y también con las alcaldías que hemos ganado y que aspiramos a convertir en modelos de desarrollo para que tengan influencia en sus departamentos y se vea lo que es la alianza en el gobierno municipal. Configurando ese esquema y trabajo a todos esos niveles objetivamente debemos estar en condiciones de disputar la Presidencia de la República, de tener una fuerza muy significativa en el próximo Congreso y también una cantidad importante de municipalidades"

 

PEDRO FERNANDEZ

En Guatemala

 

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