30 de julio de 2001
Manifiesto de solidaridad con el pueblo y el gobierno de Venezuela Esperando a Chávez
Con motivo de la próxima visita del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a nuestro país, los abajo firmantes desean expresar su alto aprecio y solidaridad en la nueva etapa histórica que está viviendo hoy el pueblo hermano de Venezuela. El movimiento encabezado por el presidente Hugo Chávez Frías, del que participan las corrientes progresistas y democráticas mayoritarias de ese país, ha conquistado la adhesión entusiasta de la inmensa mayoría de sus conciudadanos. Elegido por una abrumadora mayoría electoral, confirmado por el pueblo en una segunda elección presidencial a la que se sometió voluntariamente, el presidente Chávez ha iniciado un nuevo camino democrático, para superar reconocidos males endémicos de los regímenes pasados, como la corrupción generalizada, la indiferencia de las cúpulas políticas ante las necesidades más sentidas de la población, el clientelismo electoral y sindical, el sometimiento del país a los intereses de las grandes potencias y de grupos económicos privados.
A lo anterior se sumó la aplicación de políticas de "ajuste" y privatizaciones, impuestas por el Fondo Monetario y el Banco Mundial, que aumentaron abruptamente la desocupación, la extrema pobreza y la inflación; sumió al país en la depresión, ahondó las desigualdades sociales y la delincuencia y provocó estallidos de rebelión y violencia represiva. Venezuela es la demostración de que, más allá de los sistemas democráticos formales incapaces de canalizar el profundo descontento existente, nuestros pueblos no están dispuestos a seguir soportando indefinidamente las consecuencias de una globalización despiadada en la que sólo les cabe el papel de víctimas pasivas.
En el escaso tiempo que lleva en el poder, poco más de dos años, el nuevo gobierno de Caracas ha realizado una labor admirable. Mediante procedimientos impecablemente democráticos, como la consulta plebiscitaria en dos oportunidades y la elección de una Asamblea Constituyente verdaderamente representativa, el presidente Chávez y su coalición popular impulsaron una nueva Constitución, una de las más avanzadas del continente que reconoce los derechos indígenas, de las minorías y los derechos humanos, la democracia participativa, establece la propiedad estatal de sus riquezas básicas e introduce la revocabilidad de los mandatarios electos. En defensa de su principal riqueza natural, el gobierno venezolano contribuyó decisivamente al establecimiento de precios internacionales justos para los productores de petróleo y dio un ejemplo de cómo los países subdesarrollados pueden hacer valer sus materias primas ante sus poderosos consumidores, otorgando a la vez facilidades para los pueblos hermanos de Centroamérica y el Caribe. Gracias a esta y otras medidas, Venezuela ha cumplido puntualmente sus compromisos financieros, ha acumulado importantes reservas de divisas, es el único país de la región con superávit en su cuenta corriente con el exterior, ha estabilizado el valor de su moneda, ha reducido fuertemente la inflación y este año tendrá uno de los mayores índices de crecimiento del continente. Se han iniciado nuevos planes sociales, como la construcción de cien mil viviendas anuales y proyectos públicos de infraestructura para crear 600.000 nuevos empleos, la ampliación de los servicios públicos de salud y educación.
El rompimiento del gobierno de Chávez con la ortodoxia neoliberal, su defensa de la soberanía económica y política de la nación, su proclamada vocación bolivariana en aras de la unidad latinoamericana y caribeña y el amplio respaldo popular que lo sostiene, son atrevimientos suficientes para que los sectores más retardatarios del continente estén impulsando una campaña de desprestigio, infundios y calumnias sobre sus actuaciones e intenciones. Se busca crear la falsa imagen de un régimen autoritario, pese al respeto a los derechos humanos, el libre accionar de los partidos opositores y el poder del que abusan los medios de comunicación en manos de grupos monopólicos. Se buscan pretextos para llegar a aplicar las ambiguas cláusulas de la OEA para aislar al país del continente.
Es la misma campaña y son los mismos grupos que antes conspiraron contra el gobierno democrático de Salvador Allende para instaurar la sangrienta tiranía pinochetista. Lo que más los indigna y les duele es comprobar que en Venezuela, unas Fuerzas Armadas de origen popular y democrático, cuyo mejor exponente es el presidente Chávez, se ha colocado al servicio del pueblo, la soberanía nacional y la democracia.
Los abajo firmantes hacemos votos por el pleno éxito del gobierno del presidente Chávez y por la prosperidad de su pueblo. Expresamos nuestra voluntad de desenmascarar la campaña antivenezolana en marcha, contribuir al conocimiento de la verdad sobre su régimen, solidarizar con sus afanes y apoyar sus iniciativas en pro de la unidad e integración latinoamericana. Son múltiples e históricos los lazos de hermandad que unen a nuestros pueblos, reflejados, entre otros campos por la colaboración cultural recíproca y la solidaridad mutua con los perseguidos por las dictaduras. De este modo, estamos seguros de interpretar los sentimientos y aspiraciones de nuestro pueblo que son los mismos del bravo pueblo de Bolívar y Bello.
Instamos al gobierno del presidente Lagos a apoyar los propósitos bolivarianos del presidente Chávez y a profundizar las relaciones culturales, sociales, políticas y económicas entre nuestras dos naciones.
Santiago, agosto de 2001
Carlos Albrecht, arquitecto; Gabriel Alvarez Undurraga, abogado y catedrático; Graciela Alvarez, abogada; Rubén Andino, periodista, miembro del Comité Central del PSCH; Ernesto Arancibia, profesor y presidente de los jubilados de la Universidad de Chile; Mauricio Andrews, presidente de la Juventud del PRSD; Pedro Aravena, abogado; René Aucapán, profesor y presidente de la Comisión Indígena del PPD; Oscar Azócar García, director Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz; José Balmes, pintor; Hernán Barahona, director Radio Nuevo Mundo; Edison Barría, profesor; Luis Barría Torres, encargado internacional del PC; Clara Budnik, directora de la Dibam; Manuel Cabieses Donoso, periodista, director de la revista "Punto Final"; Joel Cáceres, C.D.R. internacionalista; Irma Cáceres de Almeyda, dirigente del PSCH; José Cademártori, economista, ex ministro de Economía del gobierno de Salvador Allende; Francisco Carmona, director del Centro Chileno-Venezolano Simón Rodríguez; Cosme Caracciolo, presidente de la Confederación Nacional de Pescadores Artesanales; Pedro Castañeda, presidente de la Confederación Campesina El Surco; Osvaldo Cazanga Moncada, historiador; Roberto Celedón Fernández, abogado; Julio Céspedes, corresponsal del periódico "Voz Proletaria"; Jacques Chonchol, académico Universidad Arcis, ex ministro de Agricultura del presidente Salvador Allende; Edgardo Condeza, médico y miembro del Comité Central del PSCH; Eduardo Contreras, abogado; Patricia Coñomán, Presidenta de Contextil; Hugo Cortez, secr. gral. del P.O.R. Posadista; Luis Corvalán Lepe, ex senador; Poli Délano, escritor; Marcos de los Ríos Moller, abogado; Claudio Denegri, director de "El Siglo"; Manuel Dinamarca, dirigente sindical, ex presidente de la CUT; Carlos Donoso Pacheco, dirigente de la Izquierda Cristiana; Humberto Duvachelle, actor; Orieta Escámez, actriz; Jaime Escobar Martínez, teólogo; Gerardo Espinoza, ex ministro del presidente Allende; Juan G. Espinoza, economista, asesor del ministro de Planificación del gobierno venezolano; José Flores, obispo pentecostal; Ricardo Frodden, ingeniero; Jaime Gajardo, presidente Colegio de Profesores Metropolitano; Jorge Georgacopoulos, profesor; Sergio González Montenegro, catedrático; Jorge Insunza Bécquer, miembro de la comisión política del PC; Carmen Lazo, miembro del Comité Central del PSCH; Valeria Isla, periodista; Moisés Labraña, presidente de la Confederación Minera; Rodrigo Larraín, sociólogo; Roberto Lagos, folcklorista; Cristina Lártiga Muñoz, licenciada en Ciencias Químicas; Jorge Lavanderos, senador del PDC; Carlos Liberona, sociólogo; Fabiola Letelier, abogada; Luis Mansilla Becerra, periodista; Carlos Maregatti Gutiérrez, ingeniero; Gladys Marín Millie, secretaria general del PC; Humberto Martones Morales, ex ministro del presidente Allende; Germán Méndez, auditor; Iván Mlynarz, presidente de la Fech; Tomás Moulian, sociólogo; Carlos Moya, miembro de la Comisión Política del PSCH; Ricardo Núñez, senador del PSCH; José Ortiz, secretario general Central Unitaria de Trabajadores (CUT); Mario Palestro Contreras, dirigente del PSCH; Julio Palestro, concejal del PSCH; Marisol Prado, médico, ex presidenta de la Fech; Fernando Quilodrán, presidente de la Sociedad de Escritores; Rigo Quezada Videla, concejal del PSCH; Rolando Rebolledo, matemático, presidente del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz; Juan Reyes Reyes, ex agregado laboral de Chile en Venezuela; Aniceto Rodríguez, concejal del PSCH; Gloria Ramírez, administrador público; Marcos O. Rojas Turkowsky, licenciado; Gustavo Ruz Zañartu, sociólogo; Rodrigo Salas, administrador público, profesor de la Universidad de Chile; Guillermo Salinas, tesorero de la CUT; Sergio Sánchez, dirigente de la Izquierda Cristiana; Sergio Sepúlveda, secretario general de la Juventud Comunista; Enrique Silva Cimma, senador del PRSD; Julio Silva Solar, dirigente de la Izquierda Cristiana; Jacobo Schatán, economista; Ramón Silva Ulloa, ex senador del PSCH; Hernán Soto, ex subsecretario de Minería del gobierno de Salvador Allende; Miguel Soto, presidente de Constramet, consejero nacional de la CUT; Juan Subercaseaux, abogado; Volodia Teitelboim, escritor, ex senador; Juan G. Tobar Hermosilla, profesor; Sergio Troncoso, consejero nacional de la CUT, presidente de la Federación de la Construcción; Hugo Unda, médico y consejero nacional del PPD; Julia Urquieta, abogada; Gonzalo Urrutia, presidente de la Juventud Socialista; Jaime Valdivieso, escritor; Bernardo Vargas, presidente del Comando de Exonerados Políticos; Alberto Villalón, ex catedrático de la UCV de Venezuela; Lautaro Videla Stefonni, ex catedrático de la UCV de Venezuela y miembro del Comité Central del PSCH; Magaly Villagrán, promotora del Canto popular latinoamericano; Luis Vitale, historiador.