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Hierbas medicinales
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En poco tiempo más, cuando necesite comprar matico, ya no le venderán un atado polvoriento con las hojas ennegrecidas por hongos. Recibirá una bolsa de plástico, con una etiqueta que indicará el nombre y uso de la hierba y en su interior hojas de matico limpias y sometidas a un adecuado proceso de secado.O si requiere manzanilla, le venderán la flor que es la parte de la planta que contiene el principio activo, y no una mezcla de tallos, hojas y casi ninguna flor. Pero las nuevas disposiciones del Ministerio de Salud en torno al proceso de tratamiento más adecuado de las plantas medicinales tiene inquietos a los yerbateros. |
Ven en esta nueva normativa, si no una amenaza a su derecho al
trabajo, al menos un cambio brusco y riesgoso en las prácticas de una
actividad tradicional.
"Este es un país esencialmente conservador, la gente no quiere cambiar",
explica Virginia Mellado, licenciada en química de la Universidad de
Chile y magister de la Universidad Patricio Lumumba de Moscú. "Los
nuevos tiempos dicen que esto tiene que ser de otra manera, además hay
presión, especialmente de los productos que vienen de afuera. Si se quiere
competir con ellos, incluso en este mercado que no es muy amplio, vamos a hacer
un producto de buena calidad farmacológica y estética, que sea
confiable. Por eso creo que tiene que hacerse esta reglamentación. Además
esto no significa una gran inversión sino adecuarse".
RECUPERAN SU SITIAL
A través de la historia las hierbas medicinales han tenido una importancia
permanente en la salud humana. Esta tendencia se mantuvo hasta la primera mitad
del siglo veinte. Sin embargo, el progresivo desarrollo de la industria farmacéutica
las relegó a un papel secundario a nivel de la medicina oficial o, como
en el caso de Chile, sencillamente fueron eliminadas.
Hasta ahora en el país se recurre a las plantas medicinales sólo
como tratamiento doméstico de dolencias menores y en el uso que hacen
de ellas yerbateros, curanderos, fitoterapeutas, naturópatas, etc.
En los últimos años, sin embargo, ha surgido lento un principio
de aproximación de la medicina oficial, influido por diversos factores,
entre ellos, el desarrollo de la atención primaria de salud, que promueve
la Organización Mundial de la Salud (OMS) y una nueva apreciación
de la importancia histórica y cultural de la medicina tradicional. De
hecho, en 1992 el Ministerio de Salud de Chile creó la Unidad de Medicina
Tradicional y Otras Prácticas Médicas Alternativas.
"Más de la mitad de la humanidad se cura con medicina alternativa,
y las plantas medicinales son el recurso más importante. Lógicamente
para los países pobres es la medicina", señala Virginia Mellado.
Sostiene que para los pueblos latinoamericanos, esta es su medicina, a la que
echan mano en primera instancia. La otra, la de los médicos, es la alternativa.
En Europa, desde tiempos inmemoriales, también ha existido conocimiento
profundo del uso de las hierbas y sus propiedades para la salud. A partir de
la década de los 70, surgió una suerte de renacimiento en ese
campo de la terapéutica impulsado fuertemente por los movimientos hippie,
ecológico y verde.
En Latinoamérica, Cuba, impulsada en cierto modo por el bloqueo norteamericano
y por la gran cantidad de plantas que figuran en su farmacopea, también
se ha transformado en un polo importante en la investigación y elaboración
de preparados a base de hierbas. En este rubro, la industria cubana ha logrado
desarrollar una producción de muy buen nivel. Además, ha industrializado
el cultivo de plantas medicinales destinadas a la exportación.
México y Brasil aportan igualmente con investigación en el área,
ya que cuentan con importantes institutos especializados.
En la actualidad se ha transformado en un rubro importante desde el punto de
vista económico. Se manejan millones de dólares que circulan entre
importadores, productores, vendedores y consumidores. Incluso, los médicos
del viejo continente recetan hierbas, pues entra en su área de conocimientos
el uso de plantas medicinales.
"En cambio en Chile -indica Virginia Mellado- el médico ignora absolutamente
un tema que no se lo enseñan. En la Facultad de Medicina ni siquiera
existe una cátedra en la cual se les instruya sobre los medicamentos.
No hay cátedra de farmacología. Si ignoran sus medicamentos, con
mayor razón ignoran las hierbas".
Según la profesional, tampoco hay presión oficial para apoyar
el empleo de hierbas. Sería importante que el Ministerio de Salud pusiese
medicamentos de herbolario para su uso en la atención primaria, ya que
es en ese nivel donde se presentan las enfermedades más costosas por
ser las más recurrentes. Es el caso de las patologías gastrointestinales,
respiratorias, dermatológicas, frente a las cuales la medicina oficial
tampoco tiene una respuesta que se pueda estimar contundente.
"Ni siquiera a ese nivel hay interés. Pero después existe
la contrapartida, desde el extranjero han comenzado a llegar estos productos.
Les cierran la puerta pero ya están en cualquier farmacia y no solamente
en aquellas especializadas en herbolaria". En efecto, en las grandes cadenas
farmacéuticas también se están vendiendo y la gente los
compra. Hace diez años había un par de productos, ahora la oferta
es variada y además la gente tiene confianza en ellos.
Hay productos colombianos, suecos, suizos. Van a seguir llegando ya que es un
campo que se está expandiendo. "Porque además los medicamentos
de síntesis son carísimos, los antibióticos de última
generación son incomprables. Los medicamentos contra el sida y el cáncer,
valen una fortuna", sostiene la profesional.
INTERES FARMACEUTICO
Un aspecto significativo en el cual se centra la desconfianza y temor de productores
y vendedores, tiene que ver con la posibilidad de que los consorcios farmacéuticos
estén influyendo en el contenido de las normativas a fin de monopolizar
el procesamiento y venta de los productos naturales.
Sin embargo, Virginia Mellado estima que, al contrario, va a normar este campo
tanto para productores como para quienes comercializan plantas medicinales.
"La gente tendrá un producto de mejor calidad, va a salir ganando",
dice. Además, los cuidados que hay que tener con las plantas antes que
salgan a la venta, desde el punto de vista de calidad e higiene, incluyen procesos
que no son tan caros. Hay procesos que se requiere conocer para que las plantas
conserven sus propiedades. Por ejemplo, las propiedades importantes de una planta
están en sus aceites esenciales, si la secan al sol, el aceite se destruye
y ya la planta no sirve. En ese caso hay que secarla a la sombra, en un sector
ventilado. Son prácticas mínimas, pero los manipuladores tienen
que aprenderlo, y el consumidor va a salir ganando.
La hierba que se vende en una bolsa de celofán sellada será mejor
que aquella que está en el kiosco, donde pasa la micro y el aire trae
materias fecales.
Hay una serie de procesos que son muy simples de cómo secar, envasar,
guardar, evitar que entre moho. Otra norma establecida por la autoridad de salud
es la exigencia de que las hierbas se vendan en forma individual, no en forma
de mezclas, porque no se sabe qué va en un compuesto. "Es preferible
una bolsa de hierba sola que se mezclará en casa. Esto evita el engaño,
porque queda a la vista qué se está vendiendo", argumenta
Virginia Mellado.
También considera que incluir el nombre científico en el rótulo
es importante, ya que el nombre popular por el que se conoce una planta, en
ocasiones corresponde a varios tipos. "Uno dice menta, pero cuál
es la requerida, puede ser piperita, acquatica o arvencis", comenta.
La profesional cree que los yerbateros mantendrán su espacio, "un
espacio amplio -dice-. Sólo tienen que cumplir con esa normativa, muy
sencilla. Deberían tener confianza y aprovechar los resquicios que les
da esta ley para actualizarse, aprender y hacer que sus productos sean mejores
en calidad, que tengan información aunque sea pequeña para que
las personas sepan qué toman".
Agrega que la gente prefiere las infusiones nacionales porque son más
baratas, confiables y más frescas.
YERBATEROS EN
PIE DE GUERRA
De que los tiempos cambian se percataron los yerbateros hace aproximadamente
tres años, cuando el Ministerio de Salud planteó la inminencia
de una futura normativa en el procesamiento y venta de plantas medicinales,
mediante el Decreto Nº 286. Ante esa situación que requería
participación y conversaciones, decidieron organizarse con el objeto
de aunar fuerzas y respaldo en la defensa de sus planteamientos. Así
surgió la Asociación Nacional de Yerbateros, cuyo presidente es
Bernardo Reyes.
Es numeroso el contingente de personas que vive del trabajo relacionado con
plantas medicinales. "Somos cuarenta y dos mil en el país entre
recolectores, envasadores, comercializadores. La asociación no los tiene
a todos como socios porque partió hace tres años. Actualmente
deben haber unos 150 socios inscritos y tenemos personalidad jurídica",
señala el presidente, que anuncia próximas elecciones en la organización.
Algunas disposiciones exigidas por la autoridad de salud tienen que ver con
la limpieza y secado de las hierbas, el envase, la información en el
etiquetado, las mezclas que no deben superar un determinado número de
plantas, la atención al cliente, etc.
A juicio de Bernardo Reyes "se puede decir que un 80 por ciento el Decreto
nos favorece, pero en otras nos perjudica. El Ministerio de Salud pide cuatro
hierbas como máximo en las mezclas, porque dice que si tienen más
cuesta mucho analizarlas. Pedimos que se hagan unas seis o siete mezclas, porque
actualmente los productos se conocen más por las mezclas que por lo individual",
asegura.
Para los yerbateros el tema es significativo ya que la combinación de
hierbas se considera un aporte de la yerbatería tradicional del país.
Disminuirlas significa eliminar una tradición que se ha mantenido intacta
en relación con los preparados que hacen los conocedores de las propiedades
yerbateras, los llamados "secretos del campo". Argumentan que se consigue
la mayor eficiencia de las hierbas, cuando se han combinado varias.
El conocimiento de la yerbatería se va legando de padres a hijos. "Es
por herencia", comenta José Cortés, vicepresidente de la
Asociación de Yerbateros, su tatarabuelo fue el iniciador de una tradición
que iría traspasándose a través de generaciones. Nació
en Chillán Viejo, donde las hierbas medicinales siempre han estado más
cerca y accesibles que los medicamentos. Y eso sigue igual porque "en el
sur hay pobreza y la gente no tiene para ir al médico, ni para comprar
un bono", señala Cortés.
Explica que el procesamiento se inicia con la búsqueda y recolección
de las hierbas. Se limpian y luego se ponen a secar a la sombra, se pican a
determinada medida, dependiendo de la parte de la planta que se utilice. Hay
plantas de las que sólo se utiliza la hoja, de otras el tallo, etc. Se
efectúa un nuevo proceso de limpieza y luego se envasan. El operador
llena las bolsas plásticas con una medida de acuerdo al peso, aplica
un sellado y concluye incorporando la etiqueta.
De acuerdo a las disposiciones del Ministerio de Salud, la limpieza es una de
las etapas que experimentará modificaciones. Se están conversando
varias soluciones, una plantea que una correa transportadora lleve el producto
a una sección donde un dispositivo con luz ultravioleta elimine insectos
y hongos.
El tiempo aclarará las cosas, talvez el temor y desconfianza de los yerbateros
sea justificado. Talvez sean los monopolios farmacéuticos nacionales
e internacionales los que influyen, porque han sentido el olor al dinero que
podrían generar las modestas plantas medicinales que han ayudado tanto
a quienes no tendrán nunca acceso a medicamentos de última generación.
Talvez en algunos años más hasta esas humildes hierbas medicinales
que se dan en los campos chilenos estarán vedadas a los pobres que buscan
sanar sus enferme-dades.
Talvez las exigencias del Ministerio de Salud no signifiquen un aumento grande
en los precios y sólo se generen ventajas reales en cuanto a calidad,
presentación, higiene y efectividad. Las exigencias normativas, las desconfianzas
y propuestas están sobre el tapete. Sólo cabe a los más
débiles negociar bien ![]()
SONIA CANO
Importancia de los yerbateros
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Herbolario nacional
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