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VENEZUELA
El capítulo principalLos días venezolanos que corren parecen
formar parte de un capítulo principal de la historia contemporánea
del país, antesala del desenlace de un proceso político
inédito, el cual estremece las bases mismas de una sociedad anteriormente
signada por la frustración. LEYES PROGRESISTASPero la ley reafirmó el control del Estado
sobre, por lo menos, el 51 por ciento de las asociaciones a realizar en
el futuro con el capital privado, a la vez que mantuvo a Pdvsa como una
empresa nacional con obligaciones también en los necesarios aportes
al Fisco para el desarrollo de la nación en su conjunto. DISPUTANDO LA CALLELa estrategia oposicionista se dirigió,
además, a golpear en varios frentes, entre ellos el intento de
articulación de acciones de calle con participación de las
distintas organizaciones y sectores bajo una sola consigna, así
como la propagación de la propaganda antichavista hacia el exterior,
en busca de apoyo, sobre todo de Estados Unidos. JAVIER RODRIGUEZ (*) (*) Corresponsal de Prensa Latina en Venezuela. |
Fuga de capitales para asfixiar al gobierno
Pero a Giordani el teniente coronel Chávez
le pidió algo más: que fuera el tutor de su tesis de grado
en ciencias políticas de la Universidad Simón Bolívar.
La amistad de ambos se profundizó a través del estudio y
formulación de nuevas propuestas y precisiones para el proyecto
de país cuyas bases echaría la nueva Constitución
que en diciembre de 1999 fundó la República Bolivariana
de Venezuela. REVOLUCION EN DIFICULTADESEl ministro de Planificación y Desarrollo
de Venezuela, Jorge Giordani, reconoce que las dificultades que encara
el proyecto de revolución democrática en su país
son muy grandes: "vamos a encontrar muchas más", pronostica
sonriente. "Pero contamos con un apoyo popular que aumentará
a medida que nuestro programa sea bien comprendido por sectores aun más
amplios". Parte de ese programa está en la propia Constitución
bolivariana. Contrariamente a lo que hace creer la campaña opositora,
el gobierno de Chávez no amenaza la iniciativa privada. Desde luego,
la Constitución "garantiza el derecho de propiedad" (art.
115) y aunque no permite los monopolios (art. 113), establece claros derechos
económicos: "Todas las personas pueden dedicarse libremente
a la actividad económica de su preferencia... El Estado promoverá
la iniciativa privada... la libertad de trabajo, empresa, comercio, industria..."
(art. 112). Sin embargo, fue una Ley de Tierras y Desarrollo Agrario -que
entró en vigor el 10 de diciembre pasado- la que desató
la furia empresarial. En Venezuela el 70% de las tierras están
en poder del 3% de los propietarios y sólo el 4% están cultivadas.
Se calculan en 30 millones las hectáreas que no se utilizan. La
nueva ley, que busca hacer realidad la reforma agraria prometida por gobiernos
anteriores socialdemócratas y demócratas cristianos, permite
sin embargo la propiedad privada de extensiones superiores a 5 mil hás.,
siempre que estén en producción y vinculadas al plan nacional
de seguridad alimentaria. UN EMPRESARIADO PARASITARIOEl otro gran problema -dice Giordani- es el estancamiento
de la economía. "Un solo ejemplo -dice el ministro-: la inversión
total en relación al producto no ha superado en los últimos
17 años el 15% y de ella la inversión pública ha
sido 1,2 veces la inversión privada. Esta última debería
duplicar el esfuerzo inversor del Estado, pero no es así. Sin embargo,
el sector privado tiene un gran espacio para crecer en Venezuela. Pero
el empresariado no quiere arriesgar. Así como existió el
clientelismo que practicaba el Estado (aún existe y lo estamos
combatiendo), el empresariado cultivó también esa cultura.
Tiene dos discursos, de la boca para afuera: viva la globalización
y el libre mercado; hacia adentro: dame más subsidios y protección.
Nuestra intención es ayudar a generar una nueva actitud empresarial.
Que se ponga las pilas y arriesgue capitales para recibir las legítimas
ganancias que recompensen el esfuerzo y creatividad". EL MAMUT DEL ESTADOEn materia de justicia social -punto clave del
programa de gobierno- el avance es lento pero sostenido. Venezuela se
ubicó el año pasado en el lugar 61 del Indice de Desarrollo
Humano que elabora Naciones Unidas. Avanzó cuatro puestos respecto
del año 2000 entre los162 países analizados. |