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Lota, capital del hambre
La cesantía tiene nombre de mujer
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"Yo tengo ganas, he soñado con una de esas cuestiones
para guardar la comida y que no se eche a perder", señala
Nancy Muñoz, con una remota luz de ilusión en sus
ojos. Ella es una de las mujeres de Lota que salió a la calle
a buscar trabajo, cansada de esperar, día tras día,
unas monedas que le permitieran parar la olla para sus hijos y nietos.
Los ex mineros del carbón, mientras tanto, siguen sin encontrar
trabajo, pese a que ahora son pasteleros, zapateros o peluqueros.
Hoy en Lota las pastelerías no abundan, ni hay muchas personas
con dinero para comprar. Los zapateros ya tenían ocupadas
las plazas antes que el gobierno cerrara la mina y en las peluquerías
ocurrió algo similar.
La reconversión, idea mágica de los tecnócratas,
generada a 500 kilómetros del mineral, hoy simplemente es
un fracaso rotundo, mientras la cesantía se dispara. La reconversión,
idea mágica de los tecnócratas, generada a 500 kilómetros
del mineral, hoy simplemente es un fracaso rotundo, mientras la
cesantía se dispara.
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| HELGA
Bastías (izq.) y Macarena Ortiz, secretaria y presidenta del
Sindicato "Luis Emilio Recabarren" de Lota. La mayoría
son mujeres. |
Nancy Muñoz es una mujer de 43 años que no representa su
edad, podría tener veinte años más. Desgastada, agotada,
sin posibilidades de acceso al programa "Sonrisa de mujer",
vive en La Cantera Dos: "Al subir por el paso nivel, por ese camino
derecho para arriba". Cuenta que trabaja en el cuartel de bomberos
haciendo aseo de 3 a 7 de la tarde y sólo dentro de unas semanas
sabrá cuánto le pagarán. Un trabajo que durará
tres meses ¿y después qué? "No sé, tendré
que seguir peleando por tres meses más, eso es lo más importante,
sin pega no puedo estar porque a la casa hay que llevar comida".
Dice que al nieto de seis meses tiene que llevarle algo, porque su hijo
tampoco encuentra trabajo, mientras las deudas de agua y luz aumentan.
"Yo les he mostrado los recibos que no alcanzo a pagar: 47 lucas
tengo que pagar de luz y de agua debo 10 lucas".
Nancy tiene dificultades para hablar. "Yo soy un poco enferma, se
me enreda la lengua, pero soy buena para trabajar", explica disculpándose
de algo que no es su culpa. Ella quisiera tener todas esas cosas que muestra
la televisión y agrega que ojalá algún día
sus hijos también las tengan, pero el trabajo en el cuartel de
bomberos terminará dentro de un par de meses. Tal vez alcance a
pagar la deuda del agua, algo de la luz, pero su sueño del refrigerador,
todas aquellas seducciones que le ofrece la televisión seguirán
siendo nada más que imágenes virtuales para ella.
FORMAR SINDICATOS
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En 1997 los buenos tiempos terminaron para los habitantes
de Lota. El gobierno tomó la determinación de acabar
con la Empresa Nacional del Carbón (Enacar), porque no era
productiva, de acuerdo con el libre mercado. Los pobres de Lota no
entienden de gasto social, ni de índices de cesantía,
ni de Producto Interno Bruto. Los cesantes, sus mujeres e hijos sólo
saben de miseria, angustia y rabia por un sistema que en nombre del
desarrollo, cierra la puerta al desarrollo de los hijos de la comunidad
lotina. "La vida cotidiana en un hogar de cesantes es monótona",
dice Helga Bastías, secretaria del Sindicato "Luis Emilio
Recabarren". "Tener que levantarme en la mañana,
pensar qué voy a hacer de almuerzo cuando en realidad no tengo
qué echarle a la olla. En el almuerzo siempre hay discusiones
sobre el único tema: buscar trabajo. |
| PROTESTA
por el desempleo en las calles de Lota. |
Por la tarde pegada al televisor, pero en el fondo, estás pendiente
de lo que pasa. La cabeza que trabaja está en otra (?), en qué
puedo hacer mañana. Por la tarde llegan los niños y empiezas
a pensar en el colegio, el vestuario, la alimentación, cómo
voy a terminar hoy. En la noche se repiten las discusiones del mediodía.
Es un daño sicológico para la pareja y para los hijos".
Sin embargo, una nueva actitud se abre paso en la vida lotina. Ante la
imposibilidad de que sus maridos encuentren trabajo, las mujeres han decidido
enfrentar la situación saliendo a buscar un sueldo mínimo,
por lo general esporádico. Han empezado a agruparse en sindicatos,
algunos mixtos, otros sólo de mujeres. Actualmente hay cerca de
diez sindicatos de cesantes. "En los tiempos que vivimos, nosotras
hemos tenido que salir a buscar trabajo. Tenemos más acceso, aunque
sea de 'nanas'. No son trabajos bien remunerados, pero en algo paliamos
las necesidades del hogar", afirma Helga Bastías.
"Hace seis meses, con un grupo de mujeres comenzamos a ver la posibilidad
de organizarnos. Eramos 25", relata Macarena Ortiz, presidenta del
Sindicato "Luis Emilio Recabarren". "Al comienzo la gente
llegó con miedo a la Casa del Pueblo. Tenían miedo a que
de alguna manera se las utilizara políticamente. Luego vinieron
entrevistas con organismos gubernamentales, y nos dieron unos proyectos".
Se han sindicalizado 300 personas de las que cerca de 200 son mujeres.
Hay varios proyectos ganados por el sindicato, entre ellos uno de desmalezamiento
del parque de Lota, con la Fundación Chile. Otro con la Fundación
Cepa de Coronel, que tiene jardines para niños de escasos recursos.
Allí un grupo hace juegos didácticos para los pequeños.
Un tercero con iglesias evangélicas para remodelación de
viviendas, desmalezamiento y atención de comedores para niños
sin recursos. La dirigente sindical es crítica a los PMU (Programas
de Mejoramiento Urbano) como a los Pro-Empleo. "Todos sabemos -dice-
que son el Pem y Pojh de la dictadura, cesantes difrazados, nada más".
Por eso en el sindicato se preocupan por defender, al menos, las condiciones
laborales de los trabajadores.
Explica que a los Pro-Empleo llegan profesores y otros profesionales que
tienen que desmalezar y hacer otras labores que los hace sentir humillación.
En los proyectos no se respetan las horas de trabajo, ni las condiciones
laborales. Hay que trabajar bajo la lluvia, sin ropa de agua. Además,
quienes llegan a los Pro-Empleo son mirados como máquinas: "tú
haces tal y tal cosa y punto".
La presidenta del sindicato reitera: "Creen que pueden pasar a llevar
a la gente como ellos quieren. Para los profesores, que tienen más
educación, debe ser terrible, yo lo sé. He estado trabajando
en estas cosas, y que venga alguien que te trata mal, es duro. Por último
que te manden a barrer no es nada, nosotras también lo hacemos
en la oficina. Pero de la forma que te lo dicen, creen que todavía
estamos en la época de los negreros. Aquí en Lota hay varias
personas que todavía actúan así. Son gerentes de
ciertas empresas, como Marcos Ferrán de la Fundación Chile,
que en el invierno mandaba a la gente al parque. Ahí no tienen
techo y tenían que trabajar mojados. Sin embargo, la gente de la
Fundación Chile tiene ropa de agua. Sólo los del Pro-Empleo
trabajan en esas condiciones".
Macarena Ortiz ve negro el futuro de Lota, aunque no quisiera mostrarse
pesimista. Subraya que los gobiernos de la Concertación han hecho
esfuerzos insuficientes por el bienestar de los habitantes. "El Parque
Industrial que se proyectó para la reconversión, está
cerrado. Es un parque muerto, quedarán unos veinte trabajadores,
más no hay. El gobierno piensa habilitarlo en una segunda etapa
y la primera no funcionó". Los empresarios que llegaron a
instalarse recibieron los subsidios, hicieron el experimento y se marcharon.
De veinte empresas iniciales, no quedan más de cinco".
Añade que la Corfo debería asumir el papel para el que fue
creada: ayuda a establecer empresas productivas. En cambio, en Lota entrega
sueldos mínimos, que son una solución de parche. "Cuando
los trabajadores llegan hasta el Congreso y La Moneda buscando respuestas,
les dicen que no se preocupen porque el PMU y el Pro-Empleo estarán
vigentes todo el año, y como no hay una conciencia social clara
la gente queda feliz, saltan en una pata, con un sueldo de hambre".
"Hasta ese extremo hemos llegado: tener que defender el sueldo mínimo.
Lo encuentro indigno, injusto, sobre todo para la zona del carbón.
Sé que el resto de Chile está en similares condiciones,
a lo mejor peor. Pero aquí hay una deuda histórica con Lota",
reclama Macarena Ortiz. Añade que Lagos, con su discurso demagógico
les vendió que "Lota es lo primero".
"Veamos a Lota -dice-. Estamos en lo mismo, no hay una política
clara, el intendente nos llama a mesas de diálogo y repite lo mismo.
Tengo las reuniones fechadas y textuales las palabras. Hemos llevado incluso
un petitorio en el cual había propuestas de trabajo, pero toman
decisiones sin consultar a la gente interesada. Veo bien negro el futuro
de Lota, creo que el PMU va a terminar haciendo agua y el Pro-Empleo,
lo mismo".
JOVENES SIN FUTURO
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) señala que
en Lota hubo un 20.8% de cesantía en el último trimestre.
Sin embargo, para el ex dirigente minero y actual concejal comunista,
Víctor Tiznado, la cifra real es muy distinta. Es cercana al 30%,
que cada fin de año crece explosivamente cuando 500 jóvenes
egresan de la educación media y no más de 150 tienen posibilidad
de continuar estudios. El resto pasa a engrosar el contingente de la cesantía.
Su destino son las esquinas, las bodegas de vino que proliferan, la marihuana
y la desesperanza. "A esos 300 que se quedan acá no les queda
otra cosa que andar pateando piedras, dando vueltas de aquí para
allá. Esos 300 cada año, desde 1997 ya suman 1.500. La cifra
oficial dice que hay seis mil cesantes en Lota, yo calculo que son unos
quince mil", precisa Tiznado.
Advierte que Lota no tiene propuesta para los jóvenes. No hay cines,
el teatro, amplio y hermoso, está cerrado, sólo se usa para
actos de fin de cursos y algunos eventos. Tampoco tienen una cancha deportiva.
Carecen de puntos de encuentro y de infraestructura adecuada a las necesidades
juveniles.
En el protocolo firmado en 1997 a raíz del cierre de Enacar, se
logró la creación de un centro de formación técnica,
que con el aval de la Universidad de Concepción imparte cursos
de refrigeración, mantención de estructuras metálicas,
electromecánica y administración. Sin embargo, a juicio
del concejal comunista, "ha perdido su esencia porque ese centro
fue pensado para los hijos de mineros, para la gente del carbón,
pero hoy hay más gente de afuera".
Víctor Tiznado insiste en que además debería tener
calidad de sede universitaria. Lo contrario lo ve como una forma de discriminación.
"Creo que nuestros hijos tienen legítimo derecho de estudiar
medicina o ingeniería. Por qué nuestros hijos tienen que
ser sólo técnicos forestales cuando si uno mira al sur ya
no hay árboles. Técnicos en pesca, cuando ya no hay pesca.
Según estudios efectuados en Lenga, dentro de diez años
no habrá qué pescar en el litoral. Se preparan técnicos
cesantes".
Argumenta que un médico, ingeniero o abogado al menos puede salir
a buscar horizontes, en cambio un técnico forestal no encuentra
trabajo. "Ahora ya ni podemos decir que será minero, porque
se acabó la mina".
LA FUNDACION CHILE
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Víctor Tiznado recuerda que cuando se negoció
el cierre de Enacar, el vicepresidente era Eduardo Bitrán.
Actualmente, la Fundación Chile con Eduardo Bitrán como
director general, es la institución que administra la hidroeléctrica,
el Parque de Lota, el museo del carbón, el Chiflón del
Diablo, estos últimos interesantes polos turísticos.
"Hoy la Fundación gana millones y ni siquiera tributa
en Lota", comenta. "Además, se sabe de qué
filiación es la Fundacion Chile -agrega el concejal-, yo la
llamo 'el pequeño Frankestein', porque está la derecha,
la ITT, los socialistas, todo un conglomerado". Pese a oponerse,
junto con el concejal Luis Fuentealba, por mayoría la municipalidad
decidió la entrega de este importante patrimonio local a la
Fundación Chile. El producto de la explotación se lo
lleva la institución a Santiago. Tiznado considera que pese
a que la concesión es por 18 años, sería conveniente
que la municipalidad recuperase la administración de ese patrimonio,
que deja ingresos considerables, especialmente en verano, cuando llegan
más de ochenta mil visitantes. |
| VICTOR
Tiznado, concejal comunista de Lota, ex dirigente sindical de los
mineros del carbón. |
"La decisión política de la Concertación es
terminar con Lota, convertirla en un pueblito para los turistas",
comenta amargamente Tiznado.
SONIA CANO
En Lota
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