Fintas de Cheyre

En entrevista con la periodista Raquel Correa de “El Mercurio”, el comandante en jefe del ejército, general Juan Emilio Cheyre, hizo -de nuevo- declaraciones sorprendentes en materia de derechos humanos. No nos referimos a la reiteración de que la institución seguirá protegiendo -ayudando, dijo- a los acusados por crímenes y delitos en materia de derechos humanos, aunque se trate de criminales. Lo entendemos como parte de una doctrina institucional lamentable.
Nos interesan otras cosas. Sostuvo que no tenía sentido pedir perdón, como institución, por los crímenes. Aclaró que le sería fácil hacerlo, pero que eso sería “voluntarismo”. Y agregó “encuentro más serio y más digno, con mucho más valor moral lo que hicimos en la declaración post mesa de diálogo”.

¿Qué habrá querido decir? Porque reconocer crímenes y pedir perdón por ellos no tiene nada de “voluntarismo”. Eso se llama “honradez” y también “conciencia moral”. O más sencillamente “decencia”. Por otra parte, caracterizar como “más serio, más digno, con mucho más valor moral” lo que declararon los militares después de la mesa de diálogo, no constituye precisamente un aporte.

GENERAL (r) Luis Ramírez Pineda: detenido en Buenos Aires. Fue comandante del Regimiento Tacna -donde asesinaron a muchos prisioneros- en septiembre del 73, y era agregado militar en Argentina cuando el crimen del general Carlos Prats y su esposa.


El general Cheyre sabe mejor que nadie que la mesa fue o un intento frustrado, porque no cumplió su objetivo de precisar el “destino final” de los detenidos desaparecidos; o una operación mediática que nunca pretendió llegar a nada serio o un deliberado agravio a las víctimas y a la sociedad democrática para demostrar que las FF.AA. conservan un poder que las hace intocables. Entregar un listado de víctimas que se ha demostrado falso en la mayoría de los casos, en cuanto a su “destino final”, fue un episodio bochornoso. Como igualmente no decir nada sobre la suerte corrida por muchos otros. Sobre todo porque se sabe que las FF.AA. y Carabineros conocen con precisión lo que ocurrió con cada detenido desaparecido y dónde están sus restos.
El general Cheyre se refirió también al asesinato del general Carlos Prats en 1974. Concluyó que el crimen de Prats “duele a la institución”. ¿Cómo se condice el “dolor” del ejército con su pasividad, tolerancia y hasta reconocimiento desplegado hacia diversos oficiales que formaron parte de la conspiración para asesinar a Prats? ¿Cómo justifica que haya sido la justicia argentina -y no la chilena- la que ha detenido e interrogado al general (r) Luis Ramírez Pineda sobre el crimen del general Prats, en el cual difícilmente pudo no tener responsabilidad ya que era entonces agregado militar en la embajada chilena en Buenos Aires? ¿Qué quiere decir Cheyre cuando endosa a los tribunales la responsabilidad de descubrir a los asesinos cuando -como lo sabe- no hay causa en Chile por el asesinato y el ejército no ha hecho nada para que se abra una investigación criminal?
¿Cómo explica “el dolor” de los uniformados si él mismo como comandante en jefe no ha ordenado una investigación interna?


ANALISTA

 

 

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Director de PF habló en el acto oficial

Venezuela recordó el sacrificio de Allende

Invitado por el Movimiento Quinta República (MVR) viajó a Venezuela el director de “Punto Final”, Manuel Cabieses. Entre otras actividades en ese país, nuestro director fue uno de los oradores del acto de masas que se efectuó el 11 de septiembre en Caracas. Se conmemoró el golpe de estado de 1973 en Chile, el atentado terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York, en esa fecha del año pasado, y el abortado golpe de estado en Venezuela del 11 de abril de este año. El mitin se realizó en el Puente Llaguno, a pocas cuadras del Palacio de Miraflores, sede del gobierno, lugar en que cayeron las primeras víctimas del 11 de abril.
EL vicepresidente ejecutivo de la República Bolivariana de Venezuela, José Vicente Rangel (segundo de izq. a der.), ofreció un almuerzo al director de PF, Manuel Cabieses. Fueron invitados el director de Venezolana de TV, Jesús Romero Anselmi; la ministra de Comunicación e Información, Nora Uribe Trujillo; el director de relaciones internacionales del Movimiento V República, Diego Salazar; y el director del diario “Ultimas Noticias”, Eleazar Díaz Rangel.

Francotiradores apostados en las azoteas de edificios cercanos abrieron fuego contra los partidarios del presidente Hugo Chávez, iniciando así el plan golpista que durante 36 horas instaló en Venezuela la dictadura encabezada por el empresario Pedro Carmona, actualmente refugiado en Estados Unidos. Como se sabe, la movilización de masas y la enérgica reacción de los oficiales y tropas leales al presidente Chávez permitieron rescatarlo de la base naval de la isla La Orchila, donde estaba prisionero, y reponerlo en su cargo.
Al acto del 11 de septiembre asistieron alrededor de 80 mil personas. Tanto Cabieses como otros oradores se refirieron al 29º aniversario del golpe militar en Chile y recordaron el sacrificio del presidente Salvador Allende en defensa de la Constitución y la democracia. El pueblo venezolano conserva enorme cariño por el mandatario chileno que se inmoló en La Moneda, lo que se exteriorizó en el acto del Puente Llaguno. Una estatua de Allende se levanta en el acceso a la Universidad Central en Caracas.
Por otra parte, el director de PF -junto con la periodista y escritora Stella Calloni y la diputada Alicia Catro, ambas de Argentina- fueron declarados visitantes ilustres de la ciudad por el Consejo Municipal de Caracas. El alcalde, Freddy Bernal, les entregó los diplomas e insignias correspondientes.
Asimismo, el vicepresidente ejecutivo de la República, José Vicente Rangel, ofreció un almuerzo al director de “Punto Final” al que asistieron la ministra de Comunicación e Información, Nora Uribe Trujillo; el director de relaciones internacionales del MVR, Diego Salazar; el director del Canal 8 de TV del Estado, Jesús Romero Anselmi; y el director del diario “Ultimas Noticias”, Eleazar Díaz Rangel, ex presidente del Colegio de Periodistas de Venezuela y de la Federación Latinoamericana de Periodistas.
Durante la semana nuestro director sostuvo conversaciones con autoridades, periodistas y dirigentes políticos venezolanos, entre ellos con el presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Alí Rodríguez Araque, sobre la tensa situación del mercado petrolero por la amenaza norteamericana a Iraq; y con los ministros de Salud y Desarrollo Social, María Urbaneja; Educación, Aristóbulo Istúriz; Interior, Diosdado Cabello; y de la Secretaría General de Gobierno, Dr. Rafael Vargas. Cabieses, asimismo, participó con Stella Calloni en un foro sobre ética y periodismo en el Canal 8 de TV.
Los días 14 y 15, el director de PF viajó a Barquisimeto, capital del Estado Lara, invitado por el presidente Hugo Chávez. Se celebraban, con actos oficiales y asambleas populares, los 450 años de la fundación de la ciudad. Cabieses participó también en el programa “Aló, presidente” que se transmite los domingos por la TV y radio estatales. En ese programa el mandatario venezolano dialoga con sus invitados y auditores que llaman para plantearle preguntas, críticas y propuestas. Diversos ministros, funcionarios, jefes militares, etc., están presentes y el presidente Chávez les ofrece la palabra para ahondar en temas que se plantean en el programa. En esta ocasión, también participó el embajador brasileño, Ruy Nogueira. Venezuela mantiene relaciones económicas y políticas de particular importancia con Brasil.
De regreso a Caracas el director de PF conversó largamente con el presidente Hugo Chávez, tanto en el avión presidencial como más tarde en su despacho del Palacio Miraflores. La entrevista y un reportaje sobre el momento que vive Venezuela, se publicarán en la próxima edición de PF

 

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Adiós al gringo Liam

Murió Liam. A las cinco de la mañana del domingo 1 de septiembre, rodeado de sus padres y hermanos, un último e inconcluso Padre Nuestro selló sus labios para siempre. Liam Holohan, el sacerdote irlandés, el amigo, el hermano y compañero comprometido a fondo con el pueblo chileno, que fue párroco de la población Sara Gajardo en Pudahuel, en los dramáticos años de la dictadura, falleció víctima de un cáncer a los 47 años.
A Chile llegó en 1981, a los pocos meses de ser ordenado sacerdote en la orden de los Hermanos San José de Mill Hill. Había escuchado de las luchas y sufrimientos del pueblo chileno, de la represión y el hambre y lejos de amilanarse fue justamente por eso que quiso venir. Llegó directo a Pudahuel Norte, a su querida “Sara” donde forjó grandes amigos y formó jóvenes comprometidos con la Iglesia liberadora. Vivió intensamente los aciagos años de la dictadura militar, fue amedrentado y perseguido por su compromiso pero jamás bajó los brazos ni abandonó a su gente: los más pobres. Incansable, creaba talleres para darles herramientas para su preparación intelectual, armaba ollas comunes para paliar el hambre, siempre en medio del barro construyendo algo, ayudando a los desvalidos, sin sectarismos. Parecía que su día tenía más horas que el de los demás. Sin hipocresías ni tapujos, frontal, transmitió valores cristianos y compromisos éticos en quienes lo rodeaban; integró el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo y todas las iniciativas humanitarias que se le plantearan. Por eso en 1990, durante el gobierno de Patricio Aylwin y cuando pretendía regresar de un curso de perfeccionamiento en Estados Unidos, el entonces arzobispo de Santiago, Carlos Oviedo, notificó a su congregación y a su comunidad que se le prohibía a Liam volver a ejercer el sacerdocio en Chile. Liam Holohan no estaba hecho para guardar silencio frente a la negociación ni al pacto de impunidad que vendría, así que sin derecho a réplica fue removido de su cargo. Ante esta injusticia, los Hermanos de Mill Hill procedieron con un decoro y solidaridad a prueba de fuego y retiraron a la Congregación de Chile.
Así aterrizó Liam Holohan en Angra dos Reis, un pueblo costero ubicado a 140 kilómetros de Río de Janeiro. Contradictorio como casi todo en Brasil, Angra es por un lado el balneario exclusivo de los más acaudalados empresarios brasileños y por otro, un poblado de pescadores y gente humilde. Liam obviamente se situó junto a estos últimos, dando allí hermosas peleas por la dignidad de su nueva gente, ahora de piel más oscura. Encantado por el exuberante paisaje y cultura, permaneció en Brasil hasta 1998 cuando debió viajar a Londres por su enfermedad. El cáncer avanzaba a paso rápido y entonces fue destinado a una parroquia londinense para supervisar de cerca su tratamiento.
El pasado enero supo que le quedaba a lo sumo un año de vida y su último sueño fue volver a América Latina, iniciando a fines de ese mes una gira de despedida por Brasil y Chile. Su entereza y alegría dejaron boquiabiertos a quienes lo acompañaron en homenajes, misas y recepciones. Sabía que la muerte lo asechaba y sin embargo, su ánimo contagiaba vida y alegría. Era díficil abstraerse de su situación pero él conseguía disfrutar el tiempo feliz e intensamente. Las masivas y fuertes demostraciones de afecto que recibió -especialmente aquí- de sus sacerdotes hermanos, de los miembros de su comunidad y de tantos amigos y compañeros instalaron en él el deseo de quedarse en Chile. Aunque no pudo cumplir este anhelo, Liam, irlandés y católico hasta los huesos, vivirá para siempre en Pudahuel. Los pobladores y miembros de la comunidad cristiana de la población Sara Gajardo realizan las gestiones ante la alcaldesa de Cerro Navia, Cristina Girardi, para que una calle de esa población lleve su nombre. Y lo más importante es que su legado permanecerá por siempre en el corazón de tantos cristianos y no cristianos que lo acompañaron en su camino por estas tierras y que no olvidarán su ejemplo de consecuencia

PAULA CHAHIN


Mis imágenes de los 80 en Chile


Dos semanas antes de morir el padre Liam Holohan escribió este texto que pensaba hacer llegar a sus amigos de la población Sara Gajardo:
“Caminábamos juntos, pateando piedras por la pobla, arrancándonos de las bombas lacrimógenas y las balas asesinas, con una clara postura en aquellos años de dictadura. Respirando aire fresco en el campo, veraneando en Mata Redonda, disfrutando la vida simple, alegre y naturalmente, para volver fortalecidos y renovados. Comunidades de base y organizaciones populares, mano a mano, enfrentando los signos de los tiempos, respondiendo creativamente a los desafíos, demostrando ser verdaderos hermanos en la chuchoca.
Cesantía, hambre, neoprén y desesperación. Pero en “la Sara” nidos de resistencia brotaban. Niños asesorados, jóvenes forjando futuro y “las viejas” con los indomables recursos del coraje. Las risas y los gritos de los niños siempre rodeando la capilla, creciendo con conciencia, capacitándose con los Talleres Luis Espinal y organizándose en la Colonia Sigamos Juntos. La rebeldía de los jóvenes y su picardía llenaba cada rincón de la capilla donde aprendieron en tantos talleres de capacitación arte, cultura, educación y fe, fortaleciendo elementos para su futuro. “Las viejas” de la comunidad, siempre verdaderas heroínas, con la mano en la masa fabricando empanadas, parando la olla, dando catequesis, sosteniendo la comunidad y nunca dándose por vencidas por la adversidad.
La capacidad de celebrar donde sea: la peña o la fiesta en casa. A pesar de todo, el chiste. ¡Qué capacidad de mantener la sanidad mental en medio del dolor y la pena! Así es el pueblo con su increíble espíritu y fuerza vital. Cristianos y no creyentes en la misma parada. Sueños algo diferentes pero perspectivas comunes. Actuando juntos, siendo protagonistas en un momento histórico que exigía respuestas claras.
Así recuerdo el pueblo que amo, mi Chile querido, con los lazos fuertes de amistad que continúan firmes. Me animan y me fortalecen en un momento cuando el cuerpo se debilita pero el espíritu aún está fuerte. Mi visita este verano fue una de las experiencias más lindas de mi vida. Gracias.

P. LIAM HOLOHAN

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