Este Congreso, aunque pueda aparecer silenciado en los medios de comunicación nacional, no nos cabe duda, que sólo por el hecho de estarse convirtiendo en una realidad,

Congreso de la Fuerza Social y Democrática

"Queremos un país más humano y con justicia social"

"Queremos construir un país más humano, con justicia social y plenamente democrático", señaló Jorge Pavez, presidente del Colegio de Profesores en la inauguración del primer Congreso Social que se efectuó en Santiago los días 18 y 19 de octubre.

Pavez habló a nombre del Coordinador Nacional de la Fuerza Social y Democrática, el movimiento político social organizador del evento. Asistieron alrededor de 150 delegados, en su mayoría dirigentes de organizaciones sindicales, gremiales, estudiantiles y poblacionales. También asistieron delegaciones del Movimiento V República (MVR) de Venezuela y del Movimiento al Socialismo (MAS) de Bolivia.

EL trovador Francisco Villa (en la foto) y un grupo de estudiantes secundarios saludaron con su canto al Congreso Social en el Auditorium Don Bosco.

A nombre de los venezolanos habló el director nacional de la Juventud del MVR, Hugo Cabezas Bracamonte, y por el MAS boliviano lo hizo el diputado Antonio Peredo Leigue, ex candidato a la vicepresidencia de la República en la lista del líder campesino Evo Morales, que obtuvo el segundo lugar en las elecciones de este año. Antonio Peredo es el jefe de la bancada parlamentaria del MAS (27 diputados y 8 senadores). También se recibieron saludos de los CDR de Cuba y de las secciones argentina y uruguaya de Amnistía Internacional.

El Congreso Social trabajó en comisiones hasta avanzada la noche del viernes 18 en la Casa del Maestro. Todas las comisiones discutieron los mismos documentos y al día siguiente en plenaria se votaron las resoluciones. La clausura, en el Auditorio Don Bosco, culminó con la elección del nuevo Coordinador Nacional de la FSD.

El discurso de Jorge Pavez planteó:

"Esta sencilla ceremonia da curso, sin embargo, a la concreción de una idea que porfiadamente hemos trabajado todos aquellos/as que dimos nacimiento hace más de un año al 'Manifiesto Por el Chile que Queremos'.

 

JORGE Pavez con los delegados venezolanos Hugo Cabezas y Vidal Cisneros; el dirigente de La Surda, Carlos Ruiz; y la agregada de prensa de la embajada venezolana, Cris González. El MVR de Venezuela estuvo representado también por Orietta Caponi, vicerrectora de la Universidad Simón Rodríguez.

comienza a hacer historia y constituye una semilla que con el aporte de ustedes y de millones de nuestros compañeros y compañeras, a quienes debemos llegar, debe cosechar en estos tiempos de siembra de ideas, en un futuro próximo, un fruto generoso que sirva a nuestro pueblo para alimentar sus esperanzas de vivir en una Patria distinta.

Patria que queremos hermanada con las luchas que, todavía dispersas, levantan nuestros hermanos de América en todos los rincones de nuestro sufrido continente.

Decidimos convocarnos, hace ya más de un año, impulsando la construcción de esta Fuerza Social y Democrática, a partir de lo que todos los chilenos y chilenas sufrimos a diario como realidad de nuestro país.

Luego de largos años de dictadura y después de ya tres gobiernos de la Concertación, Chile se mantiene prisionero de un sistema que no nos permite avanzar en las transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que el país requiere para construir la patria que soñamos la gran mayoría de nuestros/as compatriotas".

LA HERENCIA DICTATORIAL

"Nadie puede desmentirnos que la riqueza sigue acumulándose en pocas manos y aumenta la pobreza de la mayoría.

El desempleo y el trabajo precario se han convertido en un azote, y amplios sectores no tienen garantizados derechos humanos fundamentales como son la salud, educación, vivienda y seguridad social.

La economía sigue sometida al vaivén de las decisiones del capital transnacional y de una decena de grupos económicos que han concentrado el crecimiento en la exportación de materias primas y la sobreexplotación de nuestros recursos naturales.

Entretanto, en medio de las restricciones del gasto público para atender las demandas sociales, crecen los gastos en armamentos para las Fuerzas Armadas y la política económica sumisamente sigue los dictados que nos impone el Fondo Monetario Internacional y descalifica, sin siquiera discutir, propuestas de cambio que, incluso, surgen desde la propia Concertación.

Lo concreto, es que si bien los gobiernos de la Concertación han debido enfrentar el cerrojo institucional heredado del régimen militar, tampoco han sido capaces de conseguir los cambios democráticos que hubieran podido fortalecer la base social y sindical para que éstas tuvieran mejores condiciones para movilizarse y concretar la democracia, por la que tantos/as lucharon aún a costa de sus vidas.

EL diputado Antonio Peredo Leigue, jefe de la bancada parlamentaria del Movimiento al Socialismo (MAS) de Bolivia, habla en la clausura del Congreso Social.

Vistas así las cosas, tenemos un país administrado en consonancia con un Estado de Derecho que sigue dócilmente los lineamientos dejados por la dictadura.

Lo que es más grave, tampoco hasta la fecha ha sido posible generar, más allá de los dos grandes conglomerados políticos que se disputan la administración del país, una alternativa distinta, sólida, creíble y mayoritaria que sea capaz de entusiasmar a los chilenos/as y cambiar la actual correlación de fuerzas.

Lo que se tiene es un Chile atomizado, con partidos con expresión parlamentaria que pierden día a día credibilidad popular, y otros conglomerados políticos abiertamente asistémicos que no han sido capaces de unir fuerzas, ni siquiera para presentar un candidato único en las tres últimas elecciones. Sumado a todo ello, un movimiento social y sindical que, objetivamente, no se ha fortalecido suficientemente para alcanzar los grados de protagonismo que se le conocieron durante los años de dictadura".

RESPONSABILIDADES POLITICAS

"El avance de la derecha, maquillada hoy de democrática, no sólo es producto y consecuencia del enorme poder del dinero con que cuentan, ni de los medios de comunicación que controlan y la respaldan. Es también responsabilidad de las vacilaciones, ambigüedades y continuas debilidades políticas de la Concertación, alianza que ha gobernado nuestro país por más de diez años.

También es responsabilidad, y no menor, de aquellos otros sectores progresistas y de Izquierda, que no siendo de la Concertación, tampoco han sido capaces aún de constituirse en una alternativa real y creíble para nuestro pueblo.

Los chilenos y chilenas que queremos un desarrollo con democracia y justicia, con libertad, solidaridad y sustentabilidad, sin embargo, somos más que los sectores antidemocráticos, mercantilistas y retardatarios.

Tenemos la convicción de que juntos podemos desarrollar una enorme fuerza en lo social y político, capaz de transformar la actual realidad y construir un nuevo poder desde el seno de nuestra sociedad.

Al iniciar nuestro Congreso es importante dejar en claro quiénes somos.

Decir, primero, que fue esta percepción común la que nos condujo a que un grupo importante de dirigentes sociales, sindicales, profesionales, del mundo de la cultura, de organizaciones de mujeres, de pueblos originarios, de jóvenes; también, hombres y mujeres comprometidos en la construcción de una sociedad distinta, decidiéramos reunirnos para fundar la Fuerza Social y Democrática por el Chile que Queremos.

El camino que hemos recorrido en la materialización de esta iniciativa no ha sido fácil. Nos ha significado un aprendizaje constante entre nosotros: aprender a escucharnos y respetarnos; desterrar prejuicios y desconfianzas.

Hemos intentado, más allá de todas las dificultades, impulsar un movimiento político social, construyéndolo de manera distinta a las formas tradicionales, intentando que sea éste un espacio de diálogo, de reagrupamiento y coordinación para hacer política desde lo social.

Nuestra perspectiva es y sigue siendo conseguir crear un espacio capaz de romper la actual incomunicación entre las organizaciones sociales y los chilenos y chilenas afectados/as por los mismos problemas de falta de democracia y respeto real por sus derechos sociales.

Este diagnóstico común nos llevó a dar el paso de organizarnos. Nos parece que luego de este tiempo en que hemos recogido experiencias comunes, es importante, al inaugurar este Congreso, decir abiertamente qué nos proponemos".

OBJETIVOS DE LA FUERZA SOCIAL Y DEMOCRATICA

"Reiteramos que nos ha unido el propósito de superar el aislamiento y la fragmentación de diversos intentos organizacionales que, legítimamente, se han levantado en el último tiempo, pero que aún no han podido concretar la fuerza social necesaria para lograr hacer valer los justos derechos que hasta el momento el pueblo chileno no recupera.

Nos proponemos articular a quienes piensan y sienten como nosotros, pero que hoy se encuentran recluidos en sus hogares, en sus lugares de trabajo, en sus poblaciones, en escuelas, liceos y universidades, solos y aislados, repitiendo día tras día una rutina cotidiana de subsistencia que los deja cada vez más sin esperanzas.

La Fuerza Social y Democrática no ha nacido ni tiene el propósito de suplantar a los partidos políticos ni a las organizaciones sociales existentes.

Por el contrario, nos ha guiado y nos guía sólo el propósito de constituirnos en un referente, que potencie y complemente el accionar del mundo social, para acumular la fuerza consciente y organizada necesaria, y de ese modo transformar el actual modelo de dominación político, económico, social y cultural que nos aplasta.

Nuestro desafío es y sigue siendo construir y fortalecer un amplio Movimiento, capaz de frenar el modelo de desarrollo neoliberal y de ayudar a construir la alternativa que posibilite hacer realidad ese Chile que queremos la gran mayoría de los chilenos.

Estamos convencidos, hoy más que nunca, que se hace necesario una reflexión madura, inteligente, amplia y unitaria, que consiga abrirse camino y, sobre todo, avanzar en la conciencia de nuestro pueblo, en el sentido de asumir de que es posible alcanzar un modelo de desarrollo distinto al que se nos quiere imponer a nivel planetario.

Y sobre todo, debemos pensar y concretar distintas formas de organizarnos, de articularnos, de movilizarnos, de hacer sentir nuestras voces, de ir legitimando y ganando terreno, día a día, con nuestras propuestas.

Ya hemos dicho quienes somos y qué nos proponemos. Nos falta muy claramente señalar a qué los invitamos".

EL CHILE QUE QUEREMOS

"El desafío no es menor pero no imposible de lograr ser alcanzado.

Los convocamos a pensar en conjunto ese Chile que Queremos, a elaborar en común propuestas concretas para iniciar la construcción de un país más humano, con justicia social y plenamente democrático. Y para ello es tan necesario la organización como las propuestas movilizadoras que, estamos seguros, este Primer Congreso nos señalará como guía y orientación.

Son estas las tareas y desafíos que tenemos que abordar, desde nuestras distintas realidades y perspectivas, pero desde un anhelo y objetivos comunes.

Esperamos que este Congreso se convierta en una jornada de trabajo democrático.

El fruto de nuestros esfuerzos con todos nuestros aciertos, y sin duda, con todas nuestras debilidades y flaquezas, está puesto en cada una de sus carpetas, constituyendo los documentos que quisiéramos discutir, compartir y enriquecer para delinear las primeras bases de una plataforma de Fuerza Social y Democrática, así como también concretar una estructura orgánica que nos permita continuar avanzando.

Entendemos este Congreso Social sólo como un primer paso, que necesariamente tendremos que dar junto a otros, en que seguramente profundizaremos cada uno de los aspectos debatidos en este encuentro, abordaremos nuevos y seguiremos construyendo, esperamos, juntos a muchos y muchas más.

Este Congreso debe sentar las bases que permitan, en el futuro cercano, consolidar la fuerza necesaria para lograr la transformación social del país, empujando en esa dirección con toda la potencia, el compromiso, la inteligencia y el aporte de todos/as los que se sientan comprometidos en una tarea democratizadora y de plena justicia social.

Este Congreso debe ayudar a sembrar ideas que permitan ir avanzando en la construcción de un nuevo poder, el poder del pueblo organizado, para hacer política desde abajo, desde el mundo social.

Este Congreso, finalmente, debe dejar claro ante todos que, más que competir por cuotas de poder al interior del actual sistema político, nuestros esfuerzos los orientamos y los orientaremos, en acumular la Fuerza Social suficiente para romper las ataduras que mantienen a nuestro país aún anclado con la dictadura.

Y eso significa, ni más ni menos, que acumular conciencia colectiva, de modo de hacer saltar el cerrojo que significa la actual Constitución, generando una Asamblea Constituyente que, con la participación democrática del país, dé curso a un nuevo marco constitucional que debiera ser sancionado en un plebiscito.

Las tareas y los desafíos son muchos.

No les tememos.

Porque más allá de todos los obstáculos, la historia pasada y presente nos enseña que los procesos sociales y los cambios que se requieren para enfrentar una realidad que nos aplasta y no nos gusta, sólo pueden ser concretados si son impulsados por la mayoría de nuestros pueblos.

Nadie puede detener el curso de la historia.

Aunque soplen vientos borrascosos y el futuro se vea difícil e incierto, tenemos la certeza y la absoluta confianza en que seremos capaces de enfrentar todos los problemas y conseguiremos construir, entre todos, ese Chile que Queremos"

 

 

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