Avila sin "tongo"
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Nelson Avila tiene la inocencia de Bambi y
la tenacidad iluminada de Trotsky, al menos eso pienso cuando
me confiesa que Marx y Disney lo cautivaron y trato de imaginármelo
con la banda presidencial cruzada en el pecho.
En estos días parece que hubiera muchos
Avila. Lo veo en el Metro, en el Senado, frente a las embajadas
de España y Estados Unidos, recibiendo a una delegación
venezolana, en la plaza de la Constitución como orador,
en un restorán de Providencia, denunciando los males
de la guerra en los noticieros, jugando y cantando en un
estelar
Avila se multiplica.
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Pero me interesa, en particular, el Avila que fue invitado estrella
de una reunión en la Intendencia de Valparaíso,
donde se habría dado inicio a su candidatura a la presidencia
de la República. Habrá que esperar tres años
para saber si es o no un "tongo". Tres años que,
sin duda, Nelson Avila hará llevaderos, con su inconfundible
estilo y su fraseología única.
Por ahora, esto fue lo que nos dijimos.
¿Se ve de presidente de la República?
"Si esa pregunta me la hubiese formulado sólo unos
meses atrás, le habría respondido categóricamente
que no. Pero, como el escenario político del país
ha pasado del congelamiento directamente al caos, cualquier cosa
es posible. Una ciudadanía crispada por los abusos y escándalos,
puede optar por un castigo letal para el mundo político
del establishment. En ese caso, Avila podría representar
el látigo que marcaría el dorso de los fariseos".
La pregunta se la estoy haciendo aquí y ahora, señor
Avila. ¿Se ve o no de presidente de la República
en tres años más?
"He intentado 'verme' dado que este tema está siendo
objeto de creciente especulación. Quizás por falta
de imaginación, no lo logro".
Si usted fuera presidente hoy, ¿cuál sería
su gabinete? Dé nombres y apellidos de ministros para todas
las carteras, si es tan amable. Explique quiénes son, si
no son "rostros".
"Primero haría un reality. Seleccionaría varias
personas de trayectoria muy destacada en sus respectivos ámbitos.
Todos de probada honestidad y poseedores de una gran vocación
de servicio público. Los pondría dos meses en una
oficina, rodeados de un sin número de tentaciones, excepto
la carne. Si la iglesia es tolerante con ella, no tengo derecho
a convertirme en un Savonarola inclemente".
No me está contestando. Dé nombres y apellidos de
su presunto gabinete ministerial, si es tan amable.
"Usted es tan dulcemente incisiva que si se lo propone, capaz
que saque nombres donde no los hay. Pero no cederé, porque
me obligaría a hacer un ejercicio artificial de estricta
naturaleza mediática".
¿Cuándo lanzará oficialmente su candidatura
presidencial?
"Jamás se me ocurriría el mal gusto de lanzar
mi propia candidatura presidencial. Esa no es tarea mía.
Yo sólo acepto o rechazo lo que, sin 'tongos', provenga
genuinamente de la ciudadanía o sectores políticos
responsables".
FRAGANCIAS Y CLARINADA
Ya que no quiere soltar prenda, ¿le tinca Michelle Bachelet
de presidenta de la República?
"Me simpatiza demasiado como para terciarle la banda".
¿Participará usted activamente en la candidatura
de Bachelet, si es el caso?
"No habrá campaña de Michelle Bachelet".
¿Qué le parece Soledad Alvear de presidenta de la
República?
"No me imagino al Gute haciendo el papel de príncipe
consorte".
¿No le parece que Gutenberg Martínez ya ha desempeñado
ese papel por un buen rato, con harta inteligencia, prestancia
y "cojones culturales", por lo demás?
"No bastan los 'cojones culturales' ni de otro tipo. Lo de
Soledad Alvear es como una fina fragancia que estimula el olfato,
refresca el ambiente y da tono. Pero en la política de
hoy dominan los olores salvajes, los gustos ariscos y los gestos
crueles".
Volvamos a su propio aroma presidenciable. ¿Es efectivo
que se reunió en la Intendencia de Valparaíso con
una cantidad importante de gente? ¿No tenía esa
reunión el objeto de proyectar el lanzamiento de su candidatura
a la presidencia?
"Fui invitado a una reunión en un salón de
la Intendencia de Valparaíso. Asistieron, básicamente,
personas ligadas a la lucha por los derechos ciudadanos. También
pude constatar la presencia de militantes desencantados. El objeto
fue prepararse para saltar al abordaje del ámbito político.
La idea es impedir que sea copado por el 'pensamiento único'.
Además, reponer los valores y principios que hoy parecen
desahuciados".
¿Este "movimiento cívico" que usted lidera,
se transformará en partido político, con reuniones
de célula, informes centrales y dirigentes locales y regionales?
"Sinceramente, no sé cuál va a ser la fisonomía
orgánica del movimiento. Primero, se lanzará la
'clarinada' que da cuenta de su aparición. A partir de
ahí, lo iremos construyendo entre todos. No me gustaría
entregar una colectividad llave en mano".
¿Quiénes lo acompañan en esta clarinada?
¿Quiénes forman parte de su movimiento?
"'Mi' movimiento, como usted lo llama, irá tomando
forma. Ciertamente arranca con algo que es primordial: la voluntad
de muchos para construirlo. ¿Qué importa quiénes
son y qué representan? Me importa mucho más dónde
se dirigen y qué buscan".
¿Será, entonces, un partido-asamblea, sin objetivos
claros, tipo peronismo o fascismo italiano?
"Ni fascismo, ni peronismo, ni avilismo. Simplemente, una
expresión casi desesperada de la sociedad civil".
¿Le parece que la deseperación es el trampolín
adecuado para lanzar un movimiento político? ¿Es
usted el candidato de los desesperados?
"Me 'cazó' conceptualmente... En realidad la 'desesperación'
es mala como aliada estratégica de cualquier proyecto político.
Pero es una alteración del ánimo colectivo que estimula
la idea de encauzarla. De cualquier forma, es mejor que la indiferencia".
MARXISTA METAFISICO
Usted me parece políticamente misterioso, señor
Avila. ¿A estas alturas es usted un marxista, un socialista,
un populista, un anarquista, un líder carismático
o qué?
"Carlos Marx y Walt Disney me cautivaron por los paraísos
que ambos prometieron. El primero, sigue en deuda conmigo. Tal
vez, podría considerarme un marxista metafísico.
De todo el resto, tengo un poquito. El conjunto permite armar
un liderazgo dúctil en la acción, pero fiel como
un perro a los principios y a la ética pública".
Por favorcito, explíqueme por fin cuáles son esos
principios que lo animan, o si lo prefiere: ¿cuáles
son los huesos del perro fiel que hay en su interior?
"Fuera de los tradicionales que campean en la retórica
política, para mí uno muy especial es la vocación
de servicio. Parece simple y hasta pueril. Sin embargo, ahí
radica una de las causas que ha contribuido al desplome de la
ética en el servicio público".
¿Qué diferencia sustancial tiene su movimiento ciudadano
con el PPD? ¿Por qué no permaneció en ese
partido y postuló a dirigirlo por el buen camino?
"Nos distingue, básicamente, la consecuencia. No permanecí
en el PPD por una razón muy simple: fui defenestrado. Mi
'delito' fue defender intransigentemente el principio de probidad
en el ejercicio de la función pública. Desafié
el espíritu corporativo de la clase política y eso
no es gratis".
OPINIONES SOBRE LAGOS
Y OTROS
¿Cuál es su opinión actual de Guido Girardi,
presidente del PPD?
"Guido Girardi pudo encarnar un liderazgo consistente. Por
desgracia, quedó convertido en el jefe de una camorra".
¿Y qué opinión le merece Fernando Flores,
probable próximo presidente del PPD?
"Para la caracterización de Fernando Flores, habrá
que esperar la edición de mi próximo libro: Protagonistas
de lo Fome: El reality del Senado".
No sea fome y largue algo sobre Flores...
"Sé que la impaciencia la consume, pero mi única
concesión será mostrarle esa semblanza el minuto
antes de que el libro se lance, nada más".
¿Podemos conocer su opinión actual de Ricardo Lagos?
"Ricardo Lagos es el estadista que no fue. Teniéndolo
todo para plasmar un liderazgo trascendente, sucumbió por
la poco lúcida selección de sus colaboradores. A
un yerno se le puede tener confianza y cariño. Pero, si
es un inepto para altas responsabilidades, no se le nombra".
¿El yerno es la única razón de ese sucumbir
que usted atribuye al presidente Lagos? En su diagnóstico,
¿ya sucumbió, está por sucumbir o tiene salvación?
"El presidente asumió en plenitud la estrategia de
desarrollo emanada del modelo neoliberal. No sucumbirá.
El problema es que arribará a un puerto distinto del que
todos pensábamos. La 'salvación', como gobierno,
ya empezó a dársela la UDI con el acuerdo estratégico
para reformar el Estado. Lo que resultará difícilmente
rescatable es el tipo de sociedad que pretendíamos construir:
más justa y solidaria. El mercado no está para ese
tipo de sensiblerías".
Por último, ¿va a llevar usted su candidatura presidencial
-paralela a la de la Concertación- hasta el final o sólo
hasta el punto de negociar convenientemente con el típico
objetivo de no facilitar el camino a Lavín?
"Si yo 'jodo', lo hago sin piedad y nunca en vano"
PAMELA JILES
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