Por la educación pública y gratuita
Estudiantes afilan sus estacas
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Las características que singularizan el movimiento estudiantil
del 2003 son la diversidad ideológica y la tímida
aparición de orgánicas, en las que muchos estudiantes
comienzan a militar con ansias de descubrir hacia dónde
va la micro. Hablamos con estudiantes universitarios y secundarios
de distintas corrientes -como diría Violeta Parra, "todos
revolucionarios con el favor de mi Dios"- para conocer su
visión acerca de las luchas y conflictos con los que está
comenzando este nuevo año escolar, así como del
panorama de la Izquierda en sus respectivos centros de estudio.
Hernán Cuevas, 27 años, es vicepresidente de la
Feusach y cristiano de izquierda revolucionaria, corriente inspirada
en la Teología de la Liberación, donde está
militando una nueva camada de líderes estudiantiles. El
resurgimiento de esta corriente en la universidad refleja el proceso
político que se está viviendo. Es un hecho que las
organizaciones de hoy difieren de los aguerridos y ordenados partidos
políticos de Izquierda de los 80. En este primer lustro
del milenio predominan organizaciones con principios autonomistas,
colectivos con formas de accionar específicas, identidades
muy definidas por una estética, y un discurso político
que juega con la seriedad de las siglas y formula fuertes críticas
a la historia de la Izquierda chilena y mundial. Es característico
que se armen y desarmen organizaciones, como también el
uso de alianzas en red, según sea la coyuntura. En la Usach,
como en otras universidades, también se ha evidenciado
este proceso, parte del cual fue el surgimiento del colectivo
Resistencia Estudiantil que apoyó electoralmente a Hernán
Cuevas. Este colectivo aglutina a gente de Izquierda de distintos
sectores, incluyendo a los cristianos de izquierda revolucionaria
e independientes. "Tiene mayoría en el consejo de
presidentes, con más de 19 centros de alumnos de los 44
de la universidad. Y formamos un movimiento llamado Contracorriente",
explica el vicepresidente de la Usach.
Para este dirigente estudiantil es evidente que la idea de privatizar
la Usach viene del Banco Mundial y de las políticas que
ha seguido Chile. "La Usach no es rentable para el gobierno,
porque es una de las universidades que más gasta en becas.
El 80% de los alumnos es de estrato social medio y bajo. Desde
un punto de vista más político, a los gobiernos
que comulgan con la economía de libremercado y el capitalismo
no les conviene educar a la gente pobre, para que se les pueda
engañar con migajas. Con este sistema de enriquecimiento
de unos pocos también ganan los directivos de esta universidad,
quienes pertenecen a los mismos partidos políticos que
besan los pies de Estados Unidos. Nuestro rector, Ubaldo Zúñiga,
radical y masón, funciona como un poder fáctico
con mucho dinero. Es por eso que la Usach está en la mira
de muchos economistas".
¿Cómo se ve el accionar de la Confederación
de Federaciones de Estudiantiles (Confech) este año y la
gran cantidad de colectivos estudiantiles de Izquierda que funcionan
en forma disgregada?
"La única oportunidad que los colectivos tenemos de
hablar con gente similar es en la Confech. Eso sí, muchas
conversaciones se pierden cuando las discusiones se diluyen en
intentos de crear una orgánica mayor o de parar la 'pasada
de máquina' de los partidos políticos. Por eso,
como colectivo, estamos tratando de ir a la población,
a decirle a la gente que es necesario luchar por una educación
superior con acceso equitativo. Los pobladores nos dicen '¿qué
pito toco yo en las peleas de los universitarios?, ¿qué
gano con que ustedes estén tres semanas en paro?'. Entonces
les decimos que ganan la oportunidad de que sus hijos puedan salir
del hoyo y levantar su población. También creemos
que hay que sacar a las personas que están administrando
mal la universidad. No se trata de desprestigiar a las autoridades,
sino de poner en el tapete el incumplimiento de protocolos de
acuerdo firmados por el contralor, el rector y el prorrector.
En resumen, si no arreglamos este problema interno no podremos
hacer nada en lo externo". (ver recuadro)
¿Qué piensan de la crisis de las universidades estatales,
como la Usach, frente al aparente éxito de las privadas?
"No entendemos cómo el gobierno acepta que instituciones
que no tienen características de universidad pueden llamarse
así. Una universidad es completa y compleja, hace docencia,
extensión e investigación. ¡Eso no lo hacen
las 52 universidades! Y es una de las razones por la que el consejo
de rectores es reacio a entregar recursos a institutos profesionales
y universidades privadas. Se da la paradoja que en el octavo lugar
de instituciones que reciben Aporte Fiscal Indirecto (AFI) está
la privada Universidad Mayor. Es decir, instituciones con fines
de lucro están recibiendo apoyo directo del Estado, mientras
universidades con una gran trayectoria de aporte al país
no reciben lo que deben. Para nosotros, el único viso de
solución es que se dé una movilización general
de base, que exija una educación de calidad y equitativa.
Sabemos que es un camino súper largo. La comunidad universitaria
en su conjunto, debe defender la educación pública.
En ese sentido, hay grupos de profesores que están haciendo
algo".
¿Cuáles son las perspectivas para el año?
"Todo indica que no tenemos mucho que hacer a nivel nacional,
pero sí a nivel interno. Debemos revisar los sistemas de
cobranza, evitar que se inmiscuyan los bancos -eliminando las
letras bancarias- y continuar con cuponeras. Hoy, un estudiante
deudor tiene que ir a Dicom. Si no termina esta ola privatizadora
en la Usach, el conflicto puede ser mayor. Dieciséis mil
estudiantes podrían quedar en la calle, porque cuando la
empresa privada se hace cargo de las deudas no le importa nada.
Aquí, nueve mil estudiantes piden crédito, el 30%
está bajo la línea de pobreza y el 15% vive como
indigente. Es necesario que las autoridades tengan más
visión y resuelvan esto".
QUE DICE EL CER
El CER es el Cordón de Estudiantes Revolucionarios. Nació
hace un año como uno de muchos intentos por agrupar a colectivos
pequeños que se identifican con la Izquierda revolucionaria.
Patricio Lagos, presidente del Centro de Alumnos de Filosofía
de la Usach, cuenta que ésta fue una forma de construir
aceptando las diferencias: "Hay compañeros que tienen
por único objetivo la resistencia contra las fuerzas policiales,
otros que hacen trabajo en las poblaciones y otros, que buscan
representación electoral". El CER surgió como
apéndice del trabajo del Cordón Popular de Educación,
después de lo cual se hizo un congreso en la población
La Bandera, el 2001.
"El 98 se había hecho un encuentro de estudiantes
revolucionarios, donde quedamos todos peleados. Pero eso cambió
el 2001. Empezamos a saber en qué estaba cada colectivo.
Nos contamos las experiencias y nos transformamos en un zonal
estudiantil que se juntó para el 29 de marzo (Día
del Joven Combatiente). Llegaron compañeros de La Surda
y del colectivo En Marcha, de la Utem, y luego entramos en contacto
con otros colectivos de regiones. Hoy, tenemos compañeros
en Iquique, en Playa Ancha (colectivo La Mecha) y el año
pasado realizamos el primer congreso de estudiantes revolucionarios.
Llegamos a resoluciones con puntos básicos: decidimos pelear
contra el sistema capitalista y nos definimos como antimperialistas;
rescatamos la historia de la Izquierda chilena -en relación
con el Movimiento Juvenil Lautaro, el Frente Patriótico
y el MIR-, y defendemos la educación gratuita y liberadora.
Nos planteamos reconstruir organización desde las carreras".
LA ACES LA HACE
Mariluz Chaparro no milita en partido alguno, es miembro de la
mesa coordinadora de la Aces (Asamblea Coordinadora de Estudiantes
Secundarios). Como presidenta del Centro de Alumnos del Liceo
Darío Salas, representa formalmente a dos mil estudiantes.
"El movimiento secundario estuvo flojo el año pasado
y la Aces llegó a la conclusión de que esta organización
es un punto de encuentro para distintos trabajos de base -dice-.
El 2003 tenemos como perspectiva oponernos al alza del pasaje
escolar, porque a nuestros papás no les suben el sueldo
y, más encima, estamos en una recesión económica".
Este año reactivarán la Aces mediante la creación
de asambleas coordinadoras permanentes en cada colegio metropolitano.
Además, se plantean reanimar las relaciones con la ACA
(Agrupación de Centros de Alumnos de Santiago) y con otras
organizaciones hermanas, como el Cordón Popular de Educación
de Valparaíso y el Cosa (Colectivo de Organizaciones Secundarias
Anarquistas).
¿Qué otros conflictos se pueden producir este año?
"El gobierno nos pasa a llevar y juega con el tipo de Prueba
de Aptitud que implementará. El año pasado cambiaron
la prueba y este año volvieron a hacerlo. En el ministerio
nos dijeron que a los representantes estudiantiles nos mandarían
información en noviembre, pero no lo hicieron. Recién
se está divulgando la nueva prueba, con enorme retraso".
¿Que opinión les merece el cambio de ministro de
Educación?
"El ministro Sergio Bitar es inteligente y va a ser duro
doblarle la mano. Durante este año el gobierno intentará
crear una mesa de diálogo para desmovilizar a los estudiantes,
pensamos que iniciará muy pronto un ataque comunicacional
contra la Aces, semejante al que realizó el año
pasado".
¿Qué perspectivas tiene la confluencia entre secundarios
y universitarios?
"El movimiento estudiantil no sólo está integrado
por secundarios, y muchos de nosotros iremos después a
la universidad. Ahora, tenemos que articularnos en los espacios
territoriales cercanos a los colegios, solos no vamos a lograr
nada".
MIGUEL ENRIQUEZ
ANDA REVOLVIENDOLA
Vicente Painel es estudiante de pedagogía en filosofía
en la Universidad de Chile y encargado nacional de la JRME (Juventud
Rebelde Miguel Enríquez). Además, participa en el
Consejo General de Representante (CGR) de su Facultad y fue consejero
de la Fech.
"Para nosotros, este año lo principal es difundir
las consecuencias del TLC con Estados Unidos. Eso significará
anexión a Estados Unidos y las luchas estudiantiles estarán
relacionadas con replantear nuestra independencia", dice.
¿Qué opinan del nuevo ministro?
"Bitar, como ministro de Educación, tiene que hacer
su trabajo de desmantelar el sistema de educación pública.
La Concertación puso a un gran empresario en esto, lo que
implica que el gobierno se adecúa a las necesidades del
modelo gringo y al TLC. La reforma de la educación ya llegó
a la enseñanza básica y media, y ahora le toca a
la educación superior. El gobierno intenta materializar
una concepción de educación que erradica la idea
de movilidad social e intenta introducir un modelo de educación
que justifica y avala el trabajo precario. La universidad, desde
ahora, intentará cumplir el papel de educar preferentemente
a la burguesía".
Painel señala que ese diagnóstico deja muy pocos
espacios de acción. Por lo tanto, los caminos de solución
deben ser radicales. "El maestro de Bolívar -Simón
Rodríguez- planteaba que ante problemas de esta envergadura,
o inventamos o erramos. Nosotros planteamos que ante una economía
amenazada y un gobierno que administra un dominio imperial inédito,
lo que debemos hacer es inventar respuestas inéditas. En
ese sentido, la lucha universitaria la entendemos como un proceso
de acumulación, que este año pasa por la politización
del movimiento estudiantil. La Concertación intentará
desmantelar las movilizaciones. Es probable que las juventudes
concertacionistas se movilicen por el crédito o por el
alza de aranceles. Sin embargo, eso no significa que le muevan
el piso a Ricardo Lagos.
Creemos que la única movilización útil para
conseguir una democracia que rescate derechos sociales debe poner
en el tapete grandes temas nacionales, como una educación
pública -es decir, para todos-. Propugnamos universidades
con autonomía real -y no entendida sólo como el
autofinanciamiento- y la derogación de la Loce (Ley Orgánica
Constitucional de Educación). Desde allí, se puede
definir si las movilizaciones son funcionales al modelo o no".
¿Cuál es el diagnóstico para este año?
"El punto de inflexión serán las movilizaciones
del primer semestre. Ahí veremos si se avanza en la formación
de un movimiento estudiantil o no. La JRME ha crecido y tenemos
buenas relaciones con organizaciones como el Cosa y los anarquistas.
Eso nos dice que el descontento va creciendo y soy optimista.
No creo que la organización de un movimiento estudiantil
sea muy rápido, pero sí que la receta de su construcción
necesita más persistencia que rapidez".
¿Qué formas de resistencia al modelo plantean para
el movimiento estudiantil?
"Uno de los puntos centrales para reconstruir el movimiento
estudiantil es implementar la democracia directa, superando la
democracia representativa. En el caso de la Facultad de Filosofía
y de la de Artes de la U. de Chile, eso se hace a través
de los CGR (Consejo General de Representantes). Son asambleas
de representantes de curso donde la democracia implica el ejercicio
soberano de la acción directa individual. Se trata de asegurar
la voz y la participación de cada compañero, partiendo
de la base que hay estudiantes a quienes les interesa sólo
cuidar y mantener la sala del centro de alumnos; a otros, supervisar
la entrega de becas para fotocopias; a algunos, llevar las cuentas
del boletín y un montón de funciones cotidianas.
Entonces, las grandes decisiones se realizan en asamblea y desde
allí, se puede ir federando la organización".
LA FUGA
A fines del año pasado se formó la Fuga (Federación
Unitaria de Grupos Anarquistas), organización que viene
a ser un referente libertario más reciente que el universitario
Cuac (Congreso de Unificación Anarco-Comunista). En la
Fuga se plantearon un programa bajo la idea de "una especie
de Partido Anarquista". Según Cristóbal Olivares,
vocero de la organización y estudiante de tercero medio
del Instituto Tabancura, "la Fuga es un programa común
federativo, que trata temáticas de liberación y
de trabajo popular. El frente estudiantil funciona con secundarios
y universitarios. Para nosotros es primordial el contacto con
los pobladores en los preuniversitarios, y levantar la bandera
de unidad entre obreros y estudiantes".
¿Cuáles son las temáticas más importantes
de la Fuga para este año?
"Llegar con la educación a las clases medias y bajas.
En una época, se llegó a invertir más del
doble del PIB chileno en educación, por eso estamos en
conversaciones para levantar un frente de organizaciones que luchen
por la educación gratuita. El sector universitario debe
ser de vanguardia, pese a que funciona mayoritariamente con organizaciones
burocráticas como La Surda y las Juventudes Comunistas.
Este año da para instalar organizaciones de democracia
directa como el CGR, de la Facultad de Filosofía de la
Chile, y apoyar al sector de la CUT que plantea una huelga general,
principalmente por los problemas en salud. Si se da ese escenario,
creemos que sería bueno plantear la unidad obrero-estudiantil"
LUIS KLENER HERNANDEZ
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Corrupción en la Usach
Según el vicepresidente de la Feusach, Hernán
Cuevas, en la Universidad de Santiago los conflictos de
este año estarán más ligados a problemas
internos. "Soy pesimista respecto de lo que sucede
en la Usach. Hay autoritarismo de la rectoría, mienten
descaradamente y desconocen un claustro del año 98
donde se decidieron las directrices principales de la universidad.
El rector Ubaldo Zúñiga dictó un estatuto
orgánico con el objetivo de apurar la privatización
de la universidad. Se crearon entidades externas, como la
Sociedad de Desarrollo Tecnológico (SDT), cuyos socios
se hicieron millonarios mientras la universidad se caía
a pedazos. La SDT se creó para optimizar la administración
económica con un estatus de dependencia legal, pero
independiente en su trabajo y organización financiera.
La SDT ocupa la infraestructura y los profesores de la universidad,
realiza cursos y asesorías para la empresa privada
y gana alrededor de 3 mil 600 millones de pesos anuales.
Aporta sólo un 10% de sus ganancias, mientras la
universidad tiene un déficit de 18 mil millones de
pesos. Por otro lado, se sabe que la universidad Andrés
Bello quiso comprar el campus completo, que el BCI ofreció
adquirir la deuda de la institución y que el antiguo
rector vendió terrenos de la universidad donde hoy
se levanta un supermercado Líder, en la confluencia
de las avenidas General Velásquez y Alameda. Eso
nos dice que acá no existe transparencia sobre cómo
se administran los recursos y quién está ganando.
En rectoría nadie asume las responsabilidades y se
gasta más de lo que se tiene. Sólo en el edificio
central se gasta el 17% del dinero de la universidad, existe
informalidad en la contratación de personal, la Contraloría
no funciona y la autoridad persigue a los estudiantes cuando
denuncian. En septiembre del año pasado nos tomamos
el edificio de rectoría a causa de la imposición
de letras en la repactación de deudas. Fue una ocupación
pacífica, pero fuimos reprimidos. Se nos metió
presos, se nos acusó de secuestro y nos hicieron
sumarios. La prensa dijo que había sido una manifestación
contra la masacre de perros vagos que viven en el campus"
L.K.H.
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