Punto Final, Nº775 – Desde el 25 de enero al 7 de marzo de 2013.
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ANDRES Allamand: dura confrontación con Golborne.

 

Mientras la mayor ía de los chilenos trataba de capear las altas temperaturas registradas en enero, los dos precandidatos presidenciales de la derecha -acalorados también, pero por razones políticas- se trenzaron en los primeros finteos de apronte de una campaña que se avizora cargada de golpes bajos, tanto o más áspera que las observadas en ese sector en los últimos 15 años.
Laurence Golborne y Andrés Allamand, púgiles de la UDI y RN, empezaron a mostrar sus talentos y habilidades para ganar el favor de los votantes. El primero bajo el eslogan “Es Posible”, apela a su origen de clase media de la comuna de Maipú, a sus estudios en el Instituto Nacional y a los méritos logrados como ejecutivo de tres grandes conglomerados empresariales -Esso, Chilgener y Cencosud-; el segundo, con el lema “Firme Contigo”, invoca su larga experiencia y sus redes de contactos en los ámbitos políticos y gubernamentales. El video de Golborne lo hizo Jorge Leiva, socio de la agencia “Hambre” y autor del primer logo del gobierno de Sebastián Piñera, aquel donde el escudo nacional aparecía en gris y que fue cambiado luego de recibir severas críticas. El video de Allamand, en tanto, lo ideó Andrés Chadwick Costa, hijo del militante de la UDI y primo hermano del primer mandatario, actual ministro del Interior, Andrés Chadwick Piñera.
En el balance de estos primeros videos, llama la atención en el video de Golborne el uso del prestigio del Instituto Nacional y, por lo tanto, de la educación pública de calidad. La misma enseñanza que la UDI, el partido que lo apoya, pretende atomizar y, en lo posible, hacer desaparecer a manos de los privados. A la hora de los discursos, Golborne, a quien nadie le borra la sonrisa de la cara, trata de ser sencillo y directo, como si hablara siempre hacia sectores populares, donde, según las encuestas, tiene mayor respaldo. Allamand, en tanto, insiste en encarnar el retrato más querido por la derecha: seriedad, mesura, prudencia, sensatez. Hasta ahora no hay ideas nuevas ni menos propuestas programáticas. Ambos están pisando el terreno, acomodándose a la superficie en que deberán jugar en los próximos cinco meses, hasta las primarias del 30 de junio.
Tampoco se observa un gran despliegue de recursos. Tanto en la UDI como en RN las arcas quedaron vacías en los comicios municipales. Ambos precandidatos, se dice, han recurrido a las billeteras de amigos cercanos: Juan Antonio Guzmán, Bruno Philippi y Andrés Concha, en el caso de Golborne; y Bernardo Matte, Pedro Ibáñez y Carlos Heller, en el de Allamand. Pronto, sin embargo, se requerirán gruesos aportes y deberá aumentar el número de financistas.
Ambos precandidatos iniciarán su principal ofensiva en marzo. Tanto Golborne como Allamand se desplegarán en regiones. El primero, con sus “cabildos ciudadanos”, que organiza el ex alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett; el segundo, a través de la creación en cada capital regional de los “consejos directivos de PROA”, la plataforma programática del abanderado de RN.
Los esfuerzos de Golborne se concentrarán en la búsqueda de apoyo ciudadano entre los sectores populares, principalmente femeninos; para las primarias de junio el ex ministro de Obras Públicas y Energía confía en la poderosa maquinaria electoral de la UDI y, específicamente, en las de sus senadores y diputados, quienes también se desplegarán en la preparación de sus propias campañas parlamentarias. Allamand, por su parte, priorizará la búsqueda de apoyo en los domicilios conocidos de la derecha, especialmente entre las Sexta y Décima regiones. El gran desafío es ganar las primarias, lo que les producirá un desgaste significativo. Por ello, Golborne tomará casi un mes de vacaciones, entre el 25 de enero y el 20 de febrero. El ex ministro de Defensa, en tanto, sólo descansará unos días.

GUERRILLA INTERNA EN LA DERECHA
En cuanto a las ideas para un futuro gobierno, Allamand las tiene y deberá afinarlas a través de PROA, su plataforma doctrinaria. No obstante, su trayectoria permite deducir que tratará de diseñar un modelo para perfeccionar el ejercicio de la política, modernizar la institucionalidad y corregir las evidentes deficiencias del modelo económico, inyectándole algunas proteínas para un nuevo impulso a las faenas productivas, al trabajo y las pymes. Eso, además de intentar regular ámbitos tan diversos como el transporte, la energía, el medioambiente, la educación, la previsión y la salud. En cualquier caso, podemos suponer -dada su trayectoria- que Allamand no apelará a bonos, subsidios ni gabelas populistas para conseguir sufragios.
Su aliado-oponente, sin embargo, que aspira básicamente a captar popularidad, ya ha recibido claros y nítidos mensajes de la UDI para acotar los contenidos ideológicos de su campaña. En eso, el papel relevante lo asumió Juan Antonio Coloma, que es el nexo entre su comando y el partido que dirige el diputado Patricio Melero. Este último afirmó que aspira a que Golborne privilegie por sobre lo político, los aspectos sociales que interesan a la gente. “Su programa debe establecer como principal desafío disminuir la brecha de la desigualdad, pero desde la perspectiva de fortalecer el modelo actual más que de cambiarlo, como pretenden la Concertación y el Partido Comunista”, dijo Melero al vespertino La Segunda.
El senador UDI Jovino Novoa, en tanto, considerado como uno de los principales nostálgicos de la dictadura de Augusto Pinochet, publicó un libro titulado Con la fuerza de la libertad donde expresa su malestar con el gobierno de Sebastián Piñera por no haber seguido el programa de la derecha y haber introducido temas ajenos a su ideario, como el alza de impuestos o el discurso igualitario. “En vez de luchar en el campo ideológico para convencer al electorado de la importancia de defender la libertad, el emprendimiento, el respeto al orden y a la propiedad privada, el gobierno de Sebastián Piñera se trazó como objetivo camuflarse con la competencia, absorber su discurso igualitario y estatista. Prueba de ello es el énfasis asistencialista de sus políticas sociales y la argumentación tipo Robin Hood que rodeó la tramitación de la reforma tributaria”, afirma Novoa en su escrito.
Agrega que Piñera ha seguido una “estrategia política equivocada” para “quitarle las banderas a la oposición”, postergando temas como seguridad, educación y empleo. “Estos temas o no formaban parte o no eran prioritarios en el programa de gobierno de Piñera. De haber sido así, mucha gente no hubiese votado por él y, desde luego, muchos en la UDI nos hubiésemos replanteado la decisión de apoyar su candidatura”, añade.
Claramente, junto con criticar a Piñera, Novoa pretende ponerle un marco al discurso de Golborne y someter su eventual programa de gobierno a la doctrina de la UDI.
En esta pugna electoral que recién comienza, hay que mirar con especial atención las diferencias que tratará de imponer Allamand respecto a la candidatura de Golborne, a quien desea arrastrar a debates en cada región y a uno o dos en Santiago. No hay que olvidar que el gremialismo provocó el principal traspié de Allamand en su carrera política, cuando Carlos Bombal, apoyado por la UDI, lo derrotó en la postulación a la senaduría de Santiago Oriente en 1997. En aquella oportunidad, Bombal -ex alcalde de Santiago designado por Pinochet- efectuó una campaña millonaria y consiguió 318.703 sufragios (26,43%), contra 207.960 (17,25%) de Allamand. Este último se retiró a un autoexilio político en Estados Unidos, recordado como “la travesía del desierto”. Regresó ocho años después, para postularse a senador por la Décima Región, pero sin compañero de lista, asegurando por secretaría su elección y entregando su apoyo a Joaquín Lavín, candidato presidencial de la UDI, en desmedro de Piñera.

PRIMARIAS Y PROGRAMA
Y mientras la derecha lanza a la cancha a sus pupilos, en el Partido Demócrata Cristiano se efectuaron primarias -con más de 50 mil votantes- para elegir a su candidato presidencial, que deberá competir con los otros postulantes de la Concertación en junio, para la nominación definitiva. Se impuso el ex alcalde de Peñalolén, Claudio Orrego, con cerca del 60%, por sobre la senadora Ximena Rincón. El ejercicio del PDC tuvo como propósito aceitar la maquinaria del partido para los comicios primarios, donde deberán elegirse los candidatos al Parlamento. La tienda que preside el senador Ignacio Walker, pero que controla férreamente el ex diputado Gutenberg Martínez, no quiere verse sobrepasada por la oleada bacheletista que se espera surja cuando la secretaria de ONU Mujer acepte ser abanderada del eje PS-PPD, y luego de la Concertación y el PC.
Los democratacristianos temen que un acuerdo entre el PPD, PRSD y PC convenza a los socialistas de llevar candidatos en común y, por ende, quedar solitarios en las primarias parlamentarias. Las internas del PDC buscaban, además, reunir fuerzas para poner rígidas condiciones a un eventual pacto de la Concertación con el Partido Comunista, y también frenar los ímpetus programáticos del PPD y del PRSD, quienes están postulando cambios de fondo a la institucionalidad del país y al modelo de desarrollo económico imperante. Orrego, Walker y Martínez conformaron una alianza para tratar de impedir cualquier eventual giro a la izquierda de la Concertación. Entretanto, el PC espera que Walker sea desplazado de la presidencia del PDC para obtener mejores relaciones con ese partido.
Al mismo tiempo que los democratacristianos acudían a las urnas, en el Partido Por la Democracia se efectuó un consejo para aprobar la plataforma programática. El PPD planteó que su primera prioridad política es el cambio de la Constitución, “que (…)

Manuel Salazar Salvo

(Este artículo se publicó completo en “Punto Final”, edición Nº 775, 25 de enero, 2013)

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