Punto Final, Nº793 – Desde el 8 hasta el 21 de noviembre de 2013.
Documento sin título
Buscar
Ultimo Editorial

Homenaje

Carta al director
Ediciones Anteriores.
En Quioscos
Archivo Histórico
Publicidad del Estado

El fallo de la Fiscalia

Regalo

BARTOLINA SISA

 

El Día Internacional de la Mujer Indígena, que se celebra el 5 de septiembre de cada año, lleva su nombre. Pero Bartolina Sisa, una mujer aymara, nunca imaginó que alcanzaría tan alto honor.
Bartolina nació el 25 de agosto de 1750 en la provincia Loayza, del Departamento de La Paz, en lo que hoy es la República de Bolivia y que entonces era el Alto Perú. A los 19 años, Bartolina Sisa se independizó de su familia y se dedicó al comercio. En ese quehacer recorrió pueblos y aldeas, conociendo de cerca la realidad del pueblo que sufría el yugo español. En ese caminar conoció a Julián Apaza, también comerciante, que se convirtió en su esposo. La pareja -que tuvo cuatro hijos- encabezó la rebelión de los indígenas contra el poder colonial. Julián tomó el nombre de Túpac Katari, en honor de los hermanos Katari y de José Gabriel Túpac Amaru, líderes de la rebelión indígena ejecutados por los españoles. Bartolina y su esposo fueron nombrados Virreyes del Inca y asumieron el liderazgo de una nueva rebelión que comenzó cercando La Paz con 40 mil hombres. Las fuerzas indígenas más importantes estaban en El Alto y Pampahasi, comandados por Túpac Katari y Bartolina, respectivamente.
Aunque inferiores en número, los españoles contaban con armas de fuego y esto obligó a los indígenas a retirarse. Traicionada por algunos de sus cercanos, Bartolina fue apresada por el ejército colonial y cruelmente torturada. Finalmente se le obligó a presenciar en la plaza de Peñas el descuartizamiento de su esposo, Túpac Katari, también víctima de la traición. El 5 de septiembre de 1782 -un año y medio después de la rebelión indígena- Bartolina Sisa fue atada a la cola de un caballo y arrastrada hasta morir.
Los historiadores la describen como una mujer joven y valiente, que sabía manejar la honda y el fusil, atractiva y esbelta, de piel morena, ojos negros y muy inteligente. Montaba a caballo con destreza y poseía excelente don de mando y capacidad organizadora de las fuerzas militares. Por su valentía y lealtad con su pueblo, Bartolina Sisa representa hoy a la mujer indígena del continente.

(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 793, 8 de noviembre, 2013)


revistapuntofinal@movistar.cl
www.puntofinal.cl
www.pf-memoriahistorica.org
¡¡Suscríbase a PF!!

 


Punto Final
Translation

Google Translate

En esta edición

Chile bosteza y una minoría “corta el queque”

Nuevo bestiario político del Reyno de Chile

Marcar AC en el voto

Huelga Electoral Constituyente

Las certezas de Bachelet

En edición impresa

El miedo de marcar AC

Laura Moya

La hija del almirante enfrenta la tortura

Venezuela acosada

La impúdica defensa del duopolio

La coleta del barón de Münchhausen

Visita