Punto Final, Nº805 – Desde el 30 de mayo al 12 de junio de 2014.
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Congreso sindical en Valdivia

Ofensiva contra las AFPs

 

Luis Mesina Marín, secretario general de la Confederación Bancaria y vocero del movimiento “No + AFP”.

 


Cerca de 300 dirigentes de más de 68 organizaciones sindicales participaron el 16 y 17 de mayo en la Región de los Ríos en el Congreso “No + AFP”, un movimiento sindical que busca cambiar el actual sistema previsional de capitalización individual por otro solidario y de reparto.
El secretario general de la Confederación Bancaria y vocero del movimiento “No + AFP”, Luis Mesina Marín, señala: “Lo que nos une a todos es que queremos un sistema de seguridad previsional de reparto para desmitificar la idea de que los sistemas de seguro social están en crisis. Los sofismas sobre los que se construyó el sistema de AFPs fueron aceptados como dogmas durante la dictadura, pero todos se han derrumbado”.
Entre las organizaciones asistentes al Congreso, realizado en la Universidad Austral de Valdivia, estuvieron la Anef, Confusam, Femprus, Constramet, Confederación Bancaria, Confederación de Trabajadores del Cobre, Unión Portuaria del Bío-Bío, sindicatos de la zona industrial de Concepción (como los de Asmar, Inchalam y Petrox), federaciones mineras de Antofagasta, La Serena y Valparaíso, y la mayor parte de las direcciones provinciales de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Santiago a Chiloé.
Luis Mesina afirma: “Se están formando comités “No + AFP” en las regiones y ciudades. Realizaremos una campaña nacional para convocar a un plebiscito, para que la sociedad chilena decida de manera democrática y participativa qué hacer con sus fondos de pensiones”. 
El Congreso acordó realizar acciones de protesta los días 10 de cada mes, coincidiendo con la fecha en que los empleadores integran en las AFPs las cotizaciones de los trabajadores. “Paralelamente afinaremos nuestra propuesta con una comisión técnica que integran Fundación Sol, el Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda) y algunas personalidades del mundo del derecho y de la economía, como María Ester Ferez y Juan Sebastián Gumucio”, señala Mesina.
Por unanimidad el Congreso se declaró contrario a la creación de una AFP estatal, anunciada por la presidenta Bachelet en el mensaje del 21 de mayo. Según Bachelet, tiene “el objetivo de disminuir los costos de administración que pagan los cotizantes en una industria altamente concentrada y ampliar la cobertura previsional a grupos que históricamente han quedado excluidos del sistema”. Pero admitió que “la AFP estatal no resuelve el problema”. La presidenta dejó así abierto el debate sobre la solución de fondo de la crisis del sistema de pensiones en Chile.
Una comisión asesora presidencial, compuesta por 25 expertos, será la encargada de entregar propuestas que darán origen a una AFP estatal. Se ha criticado la decisión de excluir de esa comisión al Cenda, un centro de estudios que por largos años ha realizado un seguimiento crítico del sistema de AFPs.
¿Quiénes se oponen a terminar con las AFPs?
“Se comprende -dice Luis Mesina- que los dueños de las AFPs y quienes se han beneficiado con el sistema a través del mercado de capitales, como los Luksic, Angelini o Paulmann, sigan defendiéndolo. Sin esa masa de dinero que utilizan gratuitamente, tendrían que financiarse con sus propios recursos. La derogación del sistema de cotización individual en la previsión concita la adhesión de la inmensa mayoría”.

NO A LA AFP ESTATAL
Una AFP estatal, ¿es avance o retroceso?
“Una AFP estatal podría crear la falsa sensación de que se resuelve el problema de las bajas pensiones. Los que dicen que una AFP estatal haría más competitivo el sistema olvidan que hace veinte años había más de veinte AFPs, y que la mayoría desaparecieron por la tendencia mundial del capitalismo a la concentración y monopolio.
Otra falacia es que la AFP estatal bajaría las comisiones que se cobran por administrar los fondos. A partir de agosto, Habitat comienza a cobrar 0.47% de comisión y competir con una tasa inferior a esa cifra es prácticamente imposible. Una AFP estatal no podría trabajar con márgenes tan bajos; tendrá que comprar activos para la puesta en marcha y cubrir gastos operacionales con un bajo número inicial de cotizantes. Una pequeña AFP estatal difícilmente podría competir con Provida, Cuprum o Capital, gigantescas transnacionales con gran fuerza de ventas y una publicidad millonaria.
La Superintendencia de Pensiones ha constatado que la gente no se cambia de AFP cuando bajan las comisiones. Cuando se licitó la AFP Modelo, en 2008, se dijo que esta administradora se había ganado la licitación porque ofreció la tasa más baja. Mario Marcel predijo que la gente se iba a cambiar masivamente a esa AFP, sin embargo, el cambio fue marginal.
Si el Estado quiere incursionar en la administración de pensiones puede caer incluso en la inconstitucionalidad, porque las AFPs podrían argumentar que está actuando en un ámbito de la economía en que existen actores competitivos. En Valdivia reflexionamos sobre la posibilidad de modificar el Decreto Ley 3.500, que estableció el régimen de AFPs, para permitir la constitución de una corporación de derecho público que las reemplace”.
¿Cuál es el modelo alternativo?
“Puede ser un régimen de reparto con variantes. Hay diferencias entre los modelos de Suecia, Francia o Alemania. Pero en lo fundamental son solidarios, no tienen fines de lucro, son más flexibles para adecuarse a los cambios y sortean mejor las distorsiones de los factores demográficos.
En la medida en que la población vive más tiempo, el sistema necesita más recursos. Los factores demográficos afectan a todos los sistemas previsionales, porque las personas comienzan a vivir más y jubilan a los 65 años, y hay que disponer del dinero suficiente como para pagar pensiones durante 35 años.
En Europa, donde la gente vive más tiempo y existen más jubilados que en Chile, los regímenes de pensiones no han colapsado, porque los sistemas de reparto pueden ajustar sus prestaciones con facilidad. En Francia, Alemania y España constataron que el monto destinado a pensiones era insuficiente para cubrir el periodo que iba desde la jubilación a la muerte. Para suplir este déficit, rebajaron el porcentaje del seguro de desempleo y aumentaron en dos años el periodo de jubilación. Esas modificaciones les permitieron cubrir el déficit.
En Chile tenemos una población de 16 millones de habitantes y una fuerza de trabajo cercana a diez millones. De los restantes seis millones, cuatro millones son niños o jóvenes en edad escolar y la población de adultos mayores se reduce a solo dos millones. En esas condiciones, la relación entre activos y pasivos es de 5 a 1. Manuel Riesco, experto del Cenda, afirma que con esta curva demográfica, recién en 50 años tendríamos algún problema con el fondo de pensiones. Hoy, en Europa, para lograr una tasa de reemplazo de 70 por ciento (equivalente al 70% del salario en actividad) para sostener a un jubilado, se necesitan dos trabajadores activos, y en Chile tenemos cinco trabajadores activos por cada jubilado.
Si se deroga el Decreto Ley 3.500 y reemplazamos el sistema de cotización individual (AFP) por uno solidario de reparto, quedaremos con un ahorro de 160 mil millones de dólares. Con ese fondo podríamos hasta duplicar las pensiones, si hubiera voluntad política. A diferencia del pasado, hoy todos los argumentos están a favor del sistema de reparto. Al modificar este sistema generamos excedentes para el Estado, que hoy concurre con 60% a pagar las pensiones a través del Fondo Solidario o los bonos de reconocimiento de las personas traspasadas desde el antiguo sistema previsional. Antes, el Estado financiaba más o menos el 50% deficitario, concentrado en el Seguro Obrero”.

CAPITALIZAR CODELCO
¿Cómo sería la transición desde la capitalización individual al sistema de reparto?
“Hay que terminar con un sistema para que nazca otro. Debe derogarse el DL 3.500 y los fondos de las AFPs debieran entregarse transitoriamente al Instituto de Previsión Social (IPS), sucesor legal de las antiguas cajas previsionales, que ha sido muy eficiente en la administración de los fondos de los trabajadores”.
¿Cómo se administrarían en el nuevo modelo los 160 mil millones de dólares acumulados en el sistema previsional?
“Esta suma acumulada podría emplearse sin riesgo alguno para capitalizar a Codelco. Los dineros de los trabajadores podrán invertirse a largo plazo en esta empresa estatal que genera la mayor parte del presupuesto del país. Garantizando solo un retorno anual de 4% sería un gran negocio para los trabajadores, Codelco y para Chile.
Se miente descaradamente respecto a la rentabilidad del sistema de AFPs. Expertos dicen que el 8% de rentabilidad que se atribuye el sistema de AFPs solo se obtuvo en el primer periodo de funcionamiento, y esa utilidad decrece año a año. La rentabilidad de las pensiones hay que mirarla en el largo plazo. Tenemos que proyectarnos a cincuenta años, y aseguro que entonces estaremos bajo el 4%, porque los indicadores internacionales de la OIT demuestran que los capitales invertidos en el largo plazo generan utilidades cercanas al 1%, debido a las crisis periódicas que caracterizan los ciclos de la economía.
Los trabajadores demostraron antes que eran capaces de administrar estos fondos directamente. Es falso que las cajas previsionales antiguas estuvieran quebradas y que los gobiernos les robaran la plata”. 
¿Cómo se explica la paradoja que mientras los fondos de los trabajadores tienden a ser menores y la rentabilidad de los fondos disminuye, las empresas siguen obteniendo las mismas utilidades millonarias que han conseguido desde que se inició este sistema?
“La cautividad de los fondos de pensiones garantiza a sus administradores privados grandes utilidades y ello les permite disponer de una cantidad inmensa de recursos financieros para la especulación. Traspasan fondos a empresas relacionadas con riesgos altísimos. En el caso La Polar, las AFPs son deudoras y acreedoras, e incluso nombraron directores a destacadas personalidades políticas, como el ex ministro de Pinochet, Martín Costabal, y al ex ministro de la Concertación, René Cortázar (DC).
Costabal ha sido nombrado ahora por la presidenta Bachelet como integrante de la comisión técnica que hará la propuesta sobre AFP estatal, en circunstancias que cuando estuvo en el directorio de La Polar, por su inoperancia, los trabajadores terminaron perdiendo 1.300 millones de dólares. En Valdivia acordamos pedir a la presidenta la salida de este sujeto, que no merece estar opinando sobre la previsión de los trabajadores”. 

RESPUESTA A LA DERECHA
La derecha dice que la reforma tributaria del gobierno disminuirá los fondos previsionales de los trabajadores en 6%.
“El argumento es muy alambicado. Dicen que si una AFP tiene acciones en una empresa que está obligada a pagar más tributos, ésta tendrá menos utilidades y sus acciones se transarían en la Bolsa a un menor valor. Situar esas pérdidas en un 6% es simple especulación y si esto ocurriera, el impacto sobre los fondos sería ínfimo, porque el 75% de los trabajadores está aspirando a la pensión solidaria y les da lo mismo que suban o bajen las utilidades de las empresas.
Que Guillermo Arthur (UDI), ex presidente de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones, y Evelyn Matthei (UDI), ex ministra del Trabajo de Sebastián Piñera, hayan descubierto ahora que el empleo es precario en Chile, es un chiste cruel. La derecha creó el sistema de la subcontratación en dictadura y la Concertación lo perfeccionó en democracia. Hablo de trabajadores y trabajadoras con rentas miserables, que cotizan un año y que después pasan varios sin cotizar. La precariedad en el empleo hace que las personas ingresen tardíamente al mundo formal del trabajo. Ahora obligarán a cotizar a muchos que reciben honorarios esporádicos, que ni en cien años llegarán a los 20 millones que les permitirían alcanzar jubilaciones promedio de 180 mil pesos. El Estado igual tendrá que poner en estos casos el diferencial que les permita recibir pensiones mínimas.
Cambiar el sistema de pensiones sería una medida democratizadora, con un efecto global sobre todo el sistema económico y social del país, porque el régimen de AFPs es uno de los pilares del actual modelo”

Rubén Andino Maldonado

(Publicado en “Punto Final”, edición Nº 805, 30 de mayo, 2014)


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