Punto Final, Nº 861 – Desde el 30 de septiembre hasta el 13 de octubre de 2016.
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OSCAR ARNULFO ROMERO

 

Oscar Arnulfo Romero Galdámez, nacido en El Salvador el 15 de agosto de 1917, fue el segundo de ocho hermanos en la modesta familia de un telegrafista. Su vocación religiosa se manifestó temprano. Concebía a la Iglesia como compañera de lucha de los pobres. “La misión de la Iglesia -dijo- es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación”. Como arzobispo metropolitano de San Salvador, monseñor Romero mantuvo invariable esa línea de conducta. Fue asimismo tenaz defensor de los derechos humanos que el ejército atropellaba diariamente en su país. Esto le costó la vida. En la tarde del 24 de marzo de 1980, cuando oficiaba misa en una capilla, fue asesinado por un francotirador. Este resultó ser un sargento que actuaba por órdenes superiores y que recibió 114 dólares por el crimen.
Diez años después se inició en Roma el proceso de canonización de monseñor Oscar Romero. En marzo del pasado año fue declarado beato, primer paso hacia la santidad.
Clarividente en su pensamiento, San Romero de América -como le llaman sus seguidores-, dijo sobre los pobres un mes antes de su asesinato: “...son protagonistas ellos mismos de su lucha y su liberación desenmascarando así la raíz última de falsos paternalismos aún eclesiales” (discurso en la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica).


Publicado en “Punto Final”, edición Nº 861, 30 de septiembre 2016.

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