Punto Final, Nº 884 – Desde el 15 hasta el 28 de septiembre de 2017.
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LIENTUR


Los conquistadores creían que Lientur era uno de los “indios amigos” resignados a la dominación española. Habían perdido la memoria de la resistencia del siglo anterior de los toquis Lautaro, Galvarino y Caupolicán. Grande fue su sorpresa cuando en 1621 el “pacífico” Lientur con 60 hombres y 130 mujeres abandonaron la reducción de Rere. El cronista Alfonso González de Nájera atribuye a Lientur esta frase: “Dejé mis tierras porque los españoles me forzaban mis mujeres y me robaban mis comidas, y por no ver semejantes sinrazones me retiré a las montañas, a morir siendo de guerra por no morir en mala paz”.
En 1627 Lientur atacó La Imperial, causando 28 bajas y retirándose con numerosos prisioneros. Al año siguiente su objetivo fue el fuerte de Nacimiento. Los mapuches se llevaron dos cañones, numerosas armas, alimentos, etc. En abril de 1629 Lientur y 1.500 weichafes (guerreros) atacaron Chillán. Un mes después enfrentaron a los invasores en la batalla de Las Cangrejeras, en el estero Yumbel. La lluvia impidió a los españoles encender las mechas de sus arcabuces y la victoria mapuche les costó 70 muertos y 36 prisioneros. Entre estos se contaba el capitán Francisco Núñez de Pineda y Bascuñán que escribiría “Cautiverio feliz”, obra que relata los seis meses que vivió prisionero de los mapuches.
Lientur y sus guerreros -atravesaron varias veces la cordillera de los Andes y el río Bío Bío en movimientos envolventes que desconcertaban a los capitanes españoles-, suspendieron la lucha cuando los invasores aceptaron firmar las paces en el Parlamento de Quilín.
La resistencia se reinició cuando los españoles violaron sus promesas. Surgieron entonces otros toquis y muchos valientes weichafes. El pueblo mapuche nunca ha renunciado a sus legítimos derechos a la tierra y a autonomía. Como Lientur, prefiere “morir siendo de guerra por no morir en mala paz”. Su histórica resistencia es un orgullo para una nación mestiza como Chile, por cuyas venas corre la sangre de los heroicos mapuches.

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 884, 15 de septiembre 2017.

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